sábado, 31 de octubre de 2026
campos de girasoles
Campos de girasoles en la provincia de Cuenca. Foto: JCCM.
Cae un 1,1 por ciento - 31/10/2026 09:23 - Toledo

El precio de la tierra agraria en Castilla-La Mancha registró un descenso del 1,1% durante 2025, hasta situarse en una media de 6.241 euros por hectárea, frente a los 6.307 euros contabilizados el año anterior.

La comunidad autónoma se encuentra así entre los territorios españoles donde el suelo agrícola perdió valor, en contraste con la evolución nacional, que experimentó un incremento del 1,16%.


Así se desprende del informe ‘El precio de la tierra en España 2025-2026’, elaborado por el Servicio de Estudios de Cocampo, que analiza los datos oficiales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y los precios solicitados por los propietarios de fincas rústicas anunciadas en esta plataforma especializada.

Por debajo de la media española

Los datos reflejan que Castilla-La Mancha mantiene unos precios agrarios considerablemente inferiores a la media española, que alcanzó los 10.367 euros por hectárea en 2025.

En concreto, el valor medio regional se sitúa aproximadamente un 40% por debajo del conjunto nacional, una diferencia que pone de manifiesto las desigualdades territoriales del mercado de la tierra.

La comunidad figura, además, entre las cinco autonomías que registraron descensos en el precio medio agrario durante el último ejercicio, junto con La Rioja, Galicia, Comunidad de Madrid y Cantabria, esta última con una variación ligeramente negativa que el informe redondea al 0,0%.

La tierra solo se ha encarecido un 5,6% desde 2020

La evolución a medio plazo tampoco resulta especialmente favorable para Castilla-La Mancha. Entre 2020 y 2025, el precio medio de la tierra agraria pasó de 5.911 a 6.241 euros por hectárea, lo que representa un incremento acumulado del 5,6%.

Esta revalorización se encuentra muy por debajo del 15,1% registrado en el conjunto de España durante el mismo periodo y, especialmente, del aumento acumulado del Índice de Precios de Consumo (IPC), que alcanzó el 22,1%.

Por tanto, aunque el suelo agrario castellanomanchego ha experimentado una subida nominal durante los últimos cinco años, su evolución ha sido insuficiente para compensar el encarecimiento general de los precios, lo que supone una pérdida de valor en términos reales.

La situación contrasta con la de comunidades próximas como Castilla y León, donde la tierra se ha revalorizado un 22,6% desde 2020, o Aragón, que registra un incremento del 20,3%. Extremadura, por su parte, acumula una subida del 14,1%, también superior a la castellano-manchega.

De los 2.545 euros de los pastizales a los 16.862 de la huerta

El informe también evidencia las importantes diferencias existentes entre los distintos aprovechamientos agrícolas de Castilla-La Mancha.

La huerta constituye la categoría de tierra agraria con el precio medio más elevado de la región, con 16.862 euros por hectárea en 2025, mientras que los pastizales presentan el valor más reducido, con 2.545 euros por hectárea.

La diferencia entre ambos aprovechamientos supera los 14.300 euros por hectárea, de manera que el precio medio de las tierras de huerta multiplica por más de seis el correspondiente a los pastizales.

Estas diferencias reflejan la importancia de factores como la productividad, la disponibilidad de agua, el tipo de cultivo y las posibilidades de explotación económica a la hora de determinar el valor de los terrenos agrícolas.

El agua, la productividad y las características de cada finca condicionan su valor

El estudio insiste en que el precio medio por hectárea constituye únicamente una referencia general y no permite determinar por sí solo el valor real de una propiedad.

En una comunidad con una importante presencia de explotaciones agrícolas como Castilla-La Mancha, factores como la disponibilidad y seguridad del suministro de agua, la calidad del suelo, los costes de explotación y las posibilidades de aprovechamiento adquieren especial relevancia.

A estas circunstancias se añaden la superficie de las fincas, su ubicación, los accesos, las construcciones existentes y los usos autorizados.

El informe también subraya la influencia de las condiciones climáticas y de los episodios de sequía sobre los rendimientos agrícolas, especialmente en determinados cultivos de secano.

Escenario de retroceso

En este contexto, los datos de 2025 dibujan un escenario de retroceso del precio medio de la tierra agraria en Castilla-La Mancha y de una revalorización acumulada muy inferior a la inflación durante los últimos cinco años, mientras que el mercado de fincas rústicas anunciadas muestra una oferta significativa y una gran diversidad de precios en función de las características de cada propiedad.

Antonio Gómez Olmos
Antonio Gómez Olmos

Redactor de temas agro. Madrileño de nacimiento y formación y manchego de adopción. Es en Castilla-La Mancha donde, a principios de este siglo, se especializó en información del sector primario

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