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jueves, 16 de abril de 2026
Imagen de la Guardia Civil en una de las intervenciones de la operación.
Imagen de la Guardia Civil en una de las intervenciones de la operación.
Hay 13 personas detenidas - 16/04/2026 12:25 | Actualizado a 16/04/2026 12:28 - Toledo

La Guardia Civil, junto con Policía Nacional y el Servicio de Vigilancia Aduanera, han detenido a 13 personas de una red criminal internacional dedicada al tráfico de cocaína y que operaban desde un macrolaboratorio en la localidad de Gerindote (Toledo).

Una operación que ha sido dada a conocer este jueves por el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, el coronel de la Guardia Civil de Castilla-La Mancha, José María Gil y el inspector jefe de la Policía Nacional, Francisco Ignacio González.


Durante el desarrollo de la investigación se han realizado cuatro registros más en diferentes localidades de Madrid, con la incautación de 100.000 euros en efectivo, cinco armas de fuego o chalecos antibalas, entre otras; además de intervenciones en Málaga, La Rioja y Bizkaia, en nuestro país, y en Cartagena (Colombia).

Las investigaciones de esta operación, de nombre “Sircan”, se remontan al año 2022, cuando la Guardia Civil descubrió el posible tráfico de cocaína desde Sudamérica a Europa mediante su ocultación en contenedores marítimos con destino Rotterdam (Países Bajos). Desde allí era distribuido a España y a distintos puntos europeos.

Los «cocineros» de la cocaína colombianos trabajaban 24 horas al día

Las actuaciones policiales conjuntas descubrieron la existencia de un macro laboratorio clandestino de cocaína en una nave de un polígono industrial de la localidad toledana de Gerindote, integrado con otros negocios e industrias, dando una apariencia totalmente lícita.

Sin embargo, en el interior de la nave se habían acondicionado distintas dependencias destinadas de forma específica a la extracción y procesamiento de clorhidrato de cocaína. El laboratorio estaba operado por expertos «cocineros» colombianos traídos expresamente por la organización para procesar la sustancia estupefaciente.

El área principal del laboratorio estaba organizada en varias zonas diferenciadas: extracción, precipitación y filtrado, y, por último, prensado y empaquetado. En cada una de estas zonas se desarrollaba una actividad continua, en turnos durante las 24 horas del día, orientada al procesamiento de cocaína base y su posterior transformación en clorhidrato de cocaína, el cual era presentado en forma de «ladrillos» y sellado con los distintos logotipos utilizados por la organización para diferenciar su producto en el mercado ilícito.

En el momento de la intervención, el laboratorio se encontraba en plena producción y con sustancia en distintas fases del proceso, desde mezclas liquidas de cocaína base con disolventes, hasta ya el clorhidrato de cocaína finalizado.

Fueron intervenidas 8 toneladas de harina de maíz utilizada como medio de ocultación y transporte, impregnada con cocaína base. También se encontraron 9 kilos de cocaína ya procesados y empaquetados dispuestos para su venta, de gran pureza próxima al 93%.

Durante el desmantelamiento de la infraestructura se intervinieron 3.500 kilos de distintos precursores, tanto sólidos como líquidos, utilizados en las diversas fases de la extracción y procesamiento de la droga. El laboratorio estaba equipado con todos los útiles y materiales necesarios, constituyendo para la organización una fuente estable y continua de producción de sustancias estupefacientes.

Además del clorhidrato de cocaína se han incautado diversas cantidades menores de otras sustancias como cocaína rosa, MDMA, popers, marihuana, 90 comprimidos para la disfunción eréctil y bolsas de Paprika exactamente iguales a las que contenía el contenedor incautado en el puerto de Cartagena (Colombia), con casi una tonelada de cocaína.

Intervenciones en Colombia y en cinco provincias españolas

La operación se desarrolló en tres fases principales. La primera, llevada a cabo en Cartagena (Colombia) en abril de 2025, donde se incautó cerca de una tonelada de clorhidrato de cocaína.

La segunda fase y principal se llevó a cabo el 11 de febrero de este año en España, cuando se desmanteló el laboratorio en Gerindote (Toledo) y se realizaron cuatro registros más en diferentes localidades de la Comunidad de Madrid.

Durante esta intervención fueron detenidas siete personas, entre ellos el líder de la organización criminal.

Se incautaron alrededor de 100.000 euros en efectivo, cinco armas de fuego, cientos de cartuchos de munición de distintos calibres, tres chalecos antibalas, dos pistolas eléctricas incapacitantes, una máquina de contar dinero, móviles, documentación de interés, una gran cantidad de sustancias estupefacientes y tres vehículos de alta gama.

La última fase tuvo lugar en marzo, con intervenciones en las provincias de Málaga, La Rioja y Bizkaia, donde se incautaron alrededor de 70.000 euros en efectivo, procedentes del tráfico de drogas, o relojes de marcas de lujo, entre otros efectos.

La operación culminó con la práctica del resto de detenciones, con un total de 13 personas integrantes de la organización criminal arrestadas.

Investigación de blanqueo

Paralelamente, la Unidad Operativa de Toledo de Vigilancia Aduanera ha realizado el estudio de las relaciones patrimoniales y económicas entre los investigados, que han dado como resultado la adopción de medidas cautelares contra siete inmuebles, 17 vehículos y once cuentas bancarias.

La investigación ha sido llevada a cabo por la Policía Judicial de la Guardia Civil en Toledo, conjuntamente con la Jefatura Superior de Policía de Madrid y el Servicio de Vigilancia Aduanera.

En Colombia fue la Policía Antinarcóticos de dicho país la que efectuó la inspección y aprehensión en el puerto de origen.

Durante el desarrollo de la operación ha sido de gran importancia la cooperación policial internacional entre diversos países del Norte y Sudamérica (EE.UU. Colombia, Perú y Uruguay), así como de Europa (Francia, Países Bajos y Portugal), habiéndose llevado a cabo incluso actividad operativa en Colombia, Perú y Portugal, que ha sido crucial para el importante resultado conseguido.

Sara Acero
Sara Acero

Periodista ciudadrealeña graduada en la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM)
Ligada desde 2018 a Toledo, ciudad en la que he crecido personal y profesionalmente.
Defensora de un periodismo local que sirva de altavoz y nos conecte con la realidad más invisible.
Escribo en este medio desde 2022 sobre temas de Toledo, educación, sanidad y sucesos.

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