El concejal del Grupo Municipal Popular, Rubén Lozano, ha criticado duramente la autorización de un nuevo trasvase de agua al Levante, que ha calificado de «absolutamente desproporcionado por su cantidad» y que, además, vuelve a poner de manifiesto «las contradicciones internas del propio Partido Socialista».
Ante el anuncio de la comisión de explotación del trasvase Tajo-Segura de una nueva derivación de agua al Levante de 180 hm3 para los próximos tres meses, Lozano ha señalado que mientras desde la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha se considera este trasvase «un tremendo error», el delegado del Gobierno en la región, en representación del Ejecutivo de Pedro Sánchez, afirma que «no se puede estrangular el desarrollo de Levante», una situación, a juicio del concejal popular, que resulta «inaudita», ya que «desde un mismo partido político se está diciendo una cosa y la contraria al mismo tiempo».
En este sentido, ha defendido que lo que sí es evidente es que «la cantidad abrumadora y exagerada de agua que se va a trasvasar al Levante está estrangulando el desarrollo de nuestra tierra, de Castilla-La Mancha», al tiempo que ha criticado la actitud de la Confederación Hidrográfica del Tajo, que asegura mantiene «una postura egoísta y olvidadiza con Toledo, la Confederación persigue diariamente a la ciudad de Toledo y, al mismo tiempo, autoriza trasvases tan desproporcionados como el que estamos conociendo», ha lamentado.
El edil popular ha recordado además que esta decisión llega en una temporada en la que se han registrado abundantes lluvias en toda la península, por lo que considera «absolutamente fuera de lugar e incomprensible que se haya autorizado un trasvase de este nivel».
Por todo ello, Rubén Lozano ha mostrado «decepción y frustración» ante una decisión que, según ha señalado, se adopta «sin cumplirse la legislación vigente en cuanto a los caudales ecológicos del río Tajo».
Finalmente, el concejal del Partido Popular ha expresado su esperanza en que «algún día exista un Gobierno de España que actúe de forma contundente y serena, para evitar este tipo de medidas, que resultan tan perjudiciales para el río Tajo y para el futuro de Castilla-La Mancha».
