El maestro artesano Julio César Ramírez Romero acaba de forjar una pieza única, la reproducción de una espada de la Edad del Hierro aparecida en un enterramiento de la península arábiga (del siglo I antes de Cristo) creada a partir de una impresión 3D y diseñada con datos arqueológicos cuyo destino es el Museo Nacional de Abu Dabi; y lo ha hecho en el único taller que queda en el Toledo, el de espadas toledanas Mariano Zamorano.

Julio César Ramírez, maestro espadero. Foto: Mariano Zamorano.
Hecha en un taller de Toledo
La espada ya ha sido entregada, explica el maestro espadero Julio César Ramírez, quien asegura que ha invertido unas 90 horas en hacerla.
Ha sido hecha de forma completamente natural con dos únicos materiales, hierro y carbono (aportado por la fragua), lo que ha significado respetar el material original. Hierro porque era el material propio de la época, superado el bronce (aunque coincidieron durante un tiempo).
Una reconstrucción de la espada según estaba hecha en su día
«Se trata de una reconstrucción de la espada según estaba hecha en su día, porque la original estaba muy deteriorada. Es la reconstrucción ideal de cómo fue la espada en su día», explica el maestro espadero.
Al parecer, la espada debía corresponder a un personaje importante, de algún dignatario, ya que se encontraba en la sepultura de un yacimiento arqueológico de la península arábiga, «también por las características de una pieza muy singular que no se ajustaba a una tipología conocida de armas sino que sus datos métricos eran muy particulares, y por los materiales usados, con plata en la empuñadura y vestigos de haber sido hecha con unas técnicas de forja muy avanzadas», explica este artesano.

La espada debía ser de un dignatario. Foto: Mariano Zamorano.
Espadero en Mariano Zamorano desde 2017
Julio César Ramírez es espadero en Mariano Zamorano desde 2017. Ya entonces tenía su taller propio en Camuñas (Toledo) desde 1998, que aún conserva, pero se fue a trabajar a Toledo con Mariano Zamorano y, tras su jubilación, coincidiendo con la pandemia, les transmitió la marca a él y a Santiago Encinas, su socio (y primo hermano de Mariano). Siguieron con la marca, siendo sus terceros propietarios. El taller de Mariano Zamorano abrió en 1951.
Apasionado de las espadas, Julio César Ramírez aprendió el oficio a través de un grupo de recreación histórica, Baussant, «seguramente el grupo medievalista de recreación inspirado en el Temple más antiguo de España», afirma, y añade: «Teníamos la necesidad de usar armas pero no teníamos proveedores, así que me animé a comprar la espadería de un espadero que se retiraba, de Toledo, Paco Manzano, y de su mano y de las de algunos espaderos antiguos de la Fábrica de Armas que se habían prejubilado, empecé mi aprendizaje y terminé mi formación con Mariano Zamorano, quien destacaba especialmente en la parte de los pulimentos», relata.
El maestro espadero está haciendo una espada más, «una pieza especial», que se enviará a la presidencia del país árabe para que la dediquen a regalo institucional.
El taller toledano ha colaborado en el proyecto Factum Foundation (que se encarga de la conservación del patrimonio artístico internacional) y el Museo Zayed de Abu Dabi.

La espada, una pieza de artesanía que ha respetado los materiales originales. Foto: Mariano Zamorano.

La primera espada ya fue entregada a la presidencia para recalar en el Museo Nacional de Abu Dabi. Foto: Mariano Zamorano.
