El informe 2025 sobre la Estructura del Suelo Rústico en España elaborado por la empresa especializada Cocampo recoge que, un año más, las operaciones vinculadas a grandes patrimonios, aristocracia y empresarios han ocupado titulares: desde la venta de la gran finca de los Borbón Dos-Sicilias a Dionisio Fernández (Elawan Energy) en Ciudad Real, hasta la reorganización de las fincas de caza de Alberto Alcocer o la compra de grandes extensiones agrícolas por parte de grupos como De Prado o Acesur.
“Salseo” rural
A este movimiento se suma el “salseo” rural protagonizado por caras conocidas. En 2025, Bertín Osborne volvió a la primera plana al hipotecar su Hacienda San José en Sevilla; Julio Iglesias y Miranda se hicieron con la Finca Santa Lucía en Ourense —y meses después barajaron su venta—; la familia March puso a la venta la exclusiva finca Santa Cirga en Mallorca; Cantora, la finca de Isabel Pantoja, entró de nuevo en el radar mediático; y el hotelero Yusef Nasser compró el castillo medieval de Maqueda (Toledo) para transformarlo en un hotel de lujo.
También destacan historias de nuevos residentes internacionales, como la pareja estadounidense que compró el castillo de Lezana, en Burgos, o la pareja holandesa que se instaló en una antigua masía de Castellón, ejemplos de cómo la vida en el campo se ha convertido en aspiracional para un perfil cada vez más diverso.
Para Cocampo, este fenómeno de “moda rural” refuerza la visibilidad del mercado rústico en las secciones de economía, sociedad y estilo de vida, y consolida la finca rústica como un activo que combina estatus, proyecto vital y valor patrimonial.
