El acuerdo parcial alcanzado a finales de octubre por los ministros de Agricultura de la Unión Europea supone un avance en la definición de la Política Agraria Común (PAC) 2028-2034. Para Castilla-La Mancha, una región con una importante presencia de cultivos de secano, viñedo, olivar y ganadería extensiva, destacan las siguientes cuestiones.
Los aspectos más relevantes para Castilla-La Mancha
Continuidad de las ayudas al viñedo
Uno de los avances más importantes para la región es el mantenimiento de las intervenciones sectoriales vitivinícolas. A propuesta de Castilla-La Mancha, el texto negociado contempla recuperar su carácter obligatorio, frente al planteamiento inicial que permitía a los Estados miembros prescindir de ellas. Esto resulta especialmente relevante para las inversiones, la modernización y la competitividad del sector del vino.
Apoyo a la ganadería extensiva y a sectores con dificultades
El acuerdo contempla mantener las ayudas asociadas a sectores agrícolas y ganaderos con dificultades competitivas. Castilla-La Mancha reclama una atención especial a la ganadería extensiva, fundamental para muchas explotaciones de ovino, caprino y vacuno, así como apoyos específicos para cultivos tradicionales.
Cambios en las ayudas por hectárea
La futura PAC plantea sustituir el actual sistema por una ayuda decreciente a la renta por superficie. Castilla-La Mancha defiende un modelo simplificado, con un importe uniforme por hectárea a escala nacional, y ha reclamado eliminar los derechos históricos. Sin embargo, todavía no existe un acuerdo definitivo sobre las cuantías y los límites de las ayudas.
Mayor apoyo a los agricultores y ganaderos jóvenes
El acuerdo europeo refuerza las medidas de incorporación y relevo generacional. Castilla-La Mancha ha propuesto destinar alrededor del 10 % del presupuesto de la PAC a jóvenes y nuevos agricultores, incluyendo ayudas para iniciar la actividad, adquirir maquinaria y poner en marcha explotaciones. Este porcentaje es una reivindicación regional, no una asignación aprobada.
Continuidad de las ayudas medioambientales
La negociación contempla mantener incentivos por prácticas agrarias sostenibles. Castilla-La Mancha defiende especialmente los relacionados con la rotación de cultivos, la siembra directa, las cubiertas vegetales, el pastoreo extensivo y la agricultura ecológica. También solicita simplificar los requisitos y reducir la burocracia.
Inversiones en regadíos y desarrollo rural
El acuerdo incluye medidas para apoyar las inversiones productivas, la modernización de explotaciones y las actuaciones relacionadas con el regadío. También contempla la continuidad de las iniciativas LEADER, importantes para la actividad económica y el mantenimiento de población en los municipios rurales de Castilla-La Mancha. Su financiación concreta sigue pendiente.
El presupuesto sigue sin resolverse
A pesar de los avances, todavía no se conoce cuánto dinero recibirá España ni qué parte corresponderá a Castilla-La Mancha. Las organizaciones agrarias, entre ellas ASAJA, UPA y COAG, advierten de que el acuerdo no resuelve las dos cuestiones fundamentales: el presupuesto y el reparto de las ayudas.
¿Qué sectores de Castilla-La Mancha deben prestar más atención?
–Viñedo: Continuidad de las ayudas sectoriales y apoyo al viñedo tradicional de secano.
–Cereales y cultivos herbáceos: Nuevos importes por hectárea y requisitos medioambientales.
–Olivar: Ayudas por superficie, cubiertas vegetales y posibles apoyos específicos.
–Ovino, caprino y vacuno: Continuidad de ayudas asociadas y apoyo al pastoreo extensivo.
–Jóvenes agricultores: Nuevas ayudas de incorporación y relevo generacional.
–Explotaciones de regadío: Financiación de inversiones y modernización.
La gran incógnita: cuánto cobrará cada agricultor
Aunque el acuerdo europeo recoge varias reivindicaciones defendidas desde Castilla-La Mancha, todavía no permite calcular las ayudas que recibirán las explotaciones a partir de 2028.
El presupuesto, el reparto territorial de los fondos y las condiciones definitivas de los pagos deberán concretarse en las próximas negociaciones entre las instituciones europeas.
En definitiva, Castilla-La Mancha ha conseguido avances en la defensa del viñedo, la ganadería extensiva, los jóvenes agricultores y el desarrollo rural. Sin embargo, el resultado definitivo dependerá de que estos compromisos cuenten con financiación suficiente y se traduzcan en ayudas efectivas para las explotaciones.
