Las tormentas de pedrisco registradas durante el pasado fin de semana han provocado daños en cultivos de Castilla-La Mancha, Aragón, Navarra y La Rioja, aunque en zonas y municipios muy concretos y sin afectar a grandes extensiones de producción.
En total, Agroseguro ha recibido declaraciones de 18.000 hectáreas, aunque la cifra final podría elevarse hasta unas 25.000.
Daños en Castilla-La Mancha
En Castilla-La Mancha, las declaraciones de siniestro suman ya 8.000 hectáreas, situadas en la zona más oriental de la región.
Corresponden, principalmente, a explotaciones de cereal de la provincia de Cuenca (en municipios como Huete, Fuentenava de Jábaga, Pajarón, Carboneras de Guadazaón o Almodóvar del Pinar); viñedo en la misma provincia (Pozoamargo y Sisante) y producciones hortícolas –principalmente cebolla– de la provincia Albacete (Barrax, La Roda o Albacete).
La evaluación de daños por estos siniestros de pedrisco ha comenzado de manera inmediata en aquellas zonas productoras que se encuentran en momento de recolección.
Otras regiones
En Aragón, se alcanzan hasta el momento las 6.000 hectáreas de cereal –en algunos casos, con daños severos– en la provincia de Teruel, principalmente en los municipios más septentrionales de las comarcas del Bajo Aragón (Muniesa y Urrea de Gaén), Serranía de Montalban (Loscos y Huesa del Común) y Cuenca del Jiloca (Calamocha, Blancas, entre otros). En esta comunidad, se suman a las 2.300 hectáreas recibidas tras la tormenta de pedrisco registrada el pasado 20 de junio en Campillo, en la comarca de Calatayud.
Además, en Aragón, Agroseguro también ha comenzado a recibir en las últimas horas declaraciones de siniestro por el incendio registrado en La Litera (Huesca). Suman, en total, 400 hectáreas, de cebada, trigo y triticale, en su mayoría situadas en el municipio de San Estaban de Litera.
En Navarra, una parte importante del cereal ha podido evitar los daños por el pedrisco, al estar ya recogida la cosecha. Aun así, las declaraciones de siniestro recibidas rozan las 1.000 hectáreas, repartidas por municipios como Santacara y Murillo el Fruto, Aberín, o en explotaciones cercanas a Sangüesa.
Por último, la superficie siniestrada en La Rioja alcanza las 520 hectáreas, principalmente de viñedo y cereal, y con focos muy concretos: Castañares de Rioja, Lagunilla del Jubera, y especialmente Tudelilla, El Villar de Arnedo, Ausejo y Ocón. En Álava se registró, asimismo, un foco de pedrisco en Yécora y Meano.
