El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha advertido de qué 2026 será un año de «vaivenes» y cambios políticos en España y ha expresado una profunda inquietud por la situación internacional, con críticas tanto al presidente estadounidense Donald Trump como al mandatario venezolano Nicolás Maduro.
«Estoy enormemente preocupado de dónde puede acabar esto», ha señalado, alertando de un «desorden monumental» en el escenario global.
Así lo ha dicho el presidente del Ejecutivo castellanomanchego desde Villanueva de Alcardete, con motivo de la inauguración de la depuradora, donde ha lamentado que incluso noticias como la de haber sido en 2025 la comunidad donde más ha descendido el paro, lo que le «llena de orgullo», quedan ensombrecidas: «las buenas noticias se las amargan con los atropellos que estamos viendo hoy en el mundo».
Page alerta del impacto del “capitalismo salvaje” de Trump
Page ha descrito el año recién comenzado como un periodo lleno de «curvas, precipicios y vértigo», en el que resulta «imposible saber cómo lo acabaremos». A su juicio, el escenario internacional está marcado por decisiones imprevisibles y por un “desorden absoluto” que genera incertidumbre incluso sobre la posibilidad de conflictos de gran magnitud.
«Nunca he pensado que en el mundo pudiéramos volver a ver algo parecido a una guerra mundial, pero cuando se viven momentos así, piensas que puede pasar de todo», ha advertido.
En sus declaraciones, Page ha expresado su rechazo tanto la figura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, como la del presidente de EEUU, Donald Trump.
«No me lamento lo más mínimo por un dictador como Maduro. Me parece vomitivo», ha afirmado, denunciando la corrupción del régimen y la situación de los venezolanos que han tenido que abandonar su país. «No son emigrantes, son exiliados. Es indecente ver cómo casi una cuarta parte de un país se ha tenido que ir por la opresión y la dictadura», ha subrayado.
También ha mostrado su preocupación por la política internacional de Estados Unidos y por la figura de Donald Trump, a quien ha acusado de contribuir a un “capitalismo salvaje” y a prácticas de “rapiña mundial”. En este contexto, ha alertado del impacto que decisiones como la subida de aranceles pueden tener sobre sectores estratégicos de la región, como la agricultura y las cooperativas.
Pese a este panorama, el presidente castellanomanchego ha defendido la necesidad de mantener el rumbo en la comunidad autónoma.
«En España este año va a haber muchos cambios políticos, pero nosotros necesitamos imperiosamente seguir el rumbo, que siga habiendo inversiones», ha concluido, reafirmando su compromiso con la estabilidad y el crecimiento de Castilla-La Mancha frente a la incertidumbre nacional e internacional.
