Los agricultores y ganaderos españoles esperan que en 2026 se facilite el relevo generacional en el campo y que la Unión Europea (UE) respalde al sector tanto en la negociación de la próxima Política Agraria Común (PAC) como en la de los acuerdos comerciales con terceros países.
En declaraciones a Efeagro, el secretario de Organización de la asociación agraria ASAJA, Juan José Álvarez, ha señalado que se requiere una mayor simplificación burocrática, ya que hay «mucho papeleo que no vale para nada».
Asimismo, ha instado a apoyar la incorporación de los jóvenes al sector «de manera sencilla», y a facilitar las transmisiones de padres a hijos con una «política fiscal adecuada».
Obras hídricas
Aparte de la necesidad de obras hídricas, Álvarez ha llamado a prestar atención a los incrementos de costes de producción, como se ha visto en el sector de los cereales, y a reforzar los controles en sanidad animal y vegetal para que «la ganadería pueda avanzar como lo ha estado haciendo».
En cuanto al comercio internacional, el responsable de ASAJA ha destacado la importancia de poder competir en las mismas condiciones que otros países y ha apuntado que seguirán trabajando por un acuerdo con Mercosur «adecuado para el sector agroalimentario» y para que no haya «ningún recorte en la PAC».
La PAC en el centro del debate
En el contexto de las negociaciones para el próximo presupuesto comunitario 2028-2034, el secretario general de COAG, Miguel Padilla, ha resaltado la PAC como la «gran batalla» que queda pendiente de determinar, tras la propuesta de la Comisión Europea de recortar sus fondos y de «desmantelar uno de los pilares» de la UE.
Padilla también ha reclamado «precios razonables» en el campo para garantizar la viabilidad de las explotaciones de los agricultores profesionales y evitar la «competencia desleal» de las importaciones de otros países.
En ese sentido, ha criticado el acuerdo de la UE con Mercosur, pendiente de ratificación final, y el alcanzado en 2025 con Marruecos para extender el trato arancelario preferencial al territorio del Sáhara Occidental.
En España, Padilla ha insistido en priorizar al agricultor profesional frente a los fondos de inversión que «acaparan tierras y dificultan» la incorporación de los jóvenes en un sector envejecido, además de mejorar la adaptación del seguro agrario a la emergencia climática y promover el regadío.
Acuerdos comerciales y otras cuestiones
Por su parte, el secretario general de UPA, Cristóbal Cano, ha coincidido en que 2026 será «determinante» para la próxima PAC, que necesita un «presupuesto fuerte y una arquitectura para que siga siendo una política agraria y no una fuente de desigualdad».
Cano ha exigido igualmente un acuerdo con Mercosur «beneficioso para los productores de ambos lados del Atlántico», que sirva para mejorar las exportaciones españolas «sin perjudicar a sectores estratégicos del país», para los que deben fijarse importantes cláusulas de salvaguarda.
Asimismo, ha pedido avanzar en la reciprocidad de las normas en los acuerdos comerciales con otros países como México, India y Corea del Sur, de modo que los agricultores jueguen «con las mismas cartas» y no se conviertan en «moneda de cambio».
Enfermedades animales
El secretario general ha mostrado su esperanza de que los sucesivos brotes de enfermedades animales se vayan erradicando para devolver la normalidad a la ganadería, sin olvidar su «principal reivindicación de la legislatura», concretamente la aprobación «de una vez por todas» de la ley de agricultura familiar, uno de los compromisos del Gobierno.
El coordinador estatal de la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, Luis Cortés, ha rechazado la ratificación «bajo ningún concepto» del pacto con Mercosur, así como la propuesta de reforma de la PAC hecha por Bruselas, que «va en contra de los intereses de los agricultores».
El responsable de la organización, que ha convocado una tractorada el próximo 11 de febrero, ha instado al cumplimiento de normas como la ley de cadena alimentaria y a resolver las «deficiencias» del seguro agrario.
Unión de Uniones ha solicitado «un viraje hacia otro tipo de políticas agrarias que piensen en la agricultura y la ganadería y no en la defensa», planteándolas «a favor de Europa y no de otros países que solo generan competencia desleal y que los precios en origen sigan menguando».