La Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha ha formulado el informe de impacto ambiental del proyecto de urbanización del Programa de Actuación Urbanizadora Montecigarrales, en el barrio de La Legua, en Toledo, donde se prevén construir 196 viviendas.
La resolución de la Consejería de Desarrollo Sostenible, publicada este martes en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, consultado por EFE, establece que dicho proyecto de urbanización no necesita someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria por estimarse que no tiene efectos significativos en el medio ambiente, siempre que se cumplan las medidas ambientales y de seguimiento que propone el promotor y los requisitos ambientales incluidos en el informe de impacto ambiental publicado este martes.
El documento señala, asimismo, que el informe de impacto ambiental perderá su vigencia en un plazo de cuatro años desde su publicación en el DOCM si el promotor de la obra no la inicia o, en su caso, no solicita una prórroga, por lo que en caso de que se produzca la caducidad, el promotor deberá iniciar nuevamente el procedimiento de evaluación de impacto ambiental simplificada del proyecto.
La ejecución de la urbanización de estas parcelas de La Legua, sobre las que se prevé edificar 196 viviendas unifamiliares, está prevista en una única fase y lleva consigo la realización de la red viaria, con la pavimentación de calzadas, aparcamientos, aceras, jardinería, mobiliario urbano y espacios libres.
También supone la ejecución de la red de abastecimiento de agua, para la distribución de agua potable y de hidrantes contra incendios; la red de saneamiento de aguas fecales, la red de saneamiento de aguas pluviales, la red de suministro de energía eléctrica, tanto de alta tensión como baja tensión, la red de alumbrado público y la red de telecomunicaciones.
En total, las parcelas a urbanizar tienen una superficie aproximada de 174.857 metros cuadrados y, en la actualidad, están sin edificar, con presencia de vegetación natural de carácter arbustivo y una topografía irregular que presenta un desnivel aproximado de 59 metros, lo que condiciona el diseño urbano.
La ordenación propuesta concentra las edificaciones residenciales en la zona suroeste y libera la parte norte como sistema de zonas verdes.
Además, propone una superficie de viario de 10.849,53 metros cuadrados y ajardinamiento con especies autóctonas, para promover la integración paisajístia y la biodiversidad del entorno.
En la zona de actuación no existen ninguna área protegida, hábitats ni elementos de protección especial y tampoco se ven afectados montes de utilidad pública, formaciones boscosas naturales o vías pecuarias.
