En la comarca de Torrijos (Toledo), un pueblo de 230 empadronados que habita con el fantasma de la despoblación ha logrado hacer crecer el número de vecinos en los últimos años gracias a una iniciativa puesta en marcha en 2015: dar casa gratis a las familias que se instalan en el pueblo y empadronan a sus hijos en la escuela.
El alcalde de Garciotum, Carlos David Palomares, ha explicado a ENCLM que en el año 2012 el colegio del pueblo cerró, y que en 2015, cuando se recuperó el servicio educativo -en ese momento había cuatro menores matriculados-, el gobierno local empezó a pensar cómo incrementar el alumnado.
La solución fue ofrecer viviendas vacías a familias con niños en edad escolar que se trasladaran a vivir al municipio, se empadronaran y llevaran a los pequeños al colegio público Santa Maria de Magdalena.
«Ese fue nuestro compromiso, darles la casa, pagarles el alquiler y financiar los gastos del material de los chicos. Ellos se comprometían a vivir aquí».
La iniciativa ha surtido efecto. Han pasado de cuatro alumnos hace once años a 35 en el curso que acaba de finalizar. Además, el aumento de los matriculados ha posibilitado ampliar el centro educativo y construir un comedor escolar.

Foto de varios alumnos del colegio público de Garciotum (Toledo). Imagen cedida por el alcalde.
Reclaman a la Junta que construya más vivienda
La mayoría de personas beneficiadas de la ayuda son de la provincia de Toledo, de la Comunidad de Madrid y extranjeras que tienen dificultades para acceder a una vivienda en las ciudades.
Este reclamo también ha ayudado al resto de sectores de Garciotum, pues ha supuesto la creación de puestos de trabajo. «Ahora tenemos empadronados a 52 niños menores de 12 años. Hemos pasado de 140 empadronados en 2019 a 230 en 2026, y es población bastante joven», ha celebrado Palomares.
Sin embargo, a día de hoy, en el pueblo no quedan más casas vacías y la lista de espera de familias interesadas no frena, por lo que el Ayuntamiento ha ofrecido terrenos a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para que el gobierno de Emiliano García-Page construya vivienda. «10 o 12 casas vendrían bien», ha apuntado.
El regidor también se ha enorgullecido de que el toledano pueblo de Alcañizo se haya fijado en la iniciativa y la haya puesto en marcha, pues sostiene que es la apuesta que tiene que hacer la España rural para sobrevivir.
«El pueblo estaba muerto y ahora ves gente. Donde hay vivienda vacía hay que intentar sacarlas al mercado de una forma u otra porque si no el pueblo se muere. O cogemos este tren o se nos pasa», ha reflexionado Carlos David Palomares.
