Ya es oficial. El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha dado luz verde al acuerdo «histórico» entre la Junta de Castilla-La Mancha, la Diputación de Toledo y el Ayuntamiento de Toledo para impulsar la reforma integral de la estación de autobuses de la capital, y que contempla una inversión superior al millón de euros, financiada a partes iguales entre las tres administraciones.
Así lo ha informado el consejero de Fomento, Nacho Hernando, destacando que se trata de un «acuerdo histórico» fruto de cerca de un año de trabajo conjunto entre administraciones para abordar una intervención «muy necesaria» de remodelación, acondicionamiento y mejora de la estación de autobuses de Toledo.
El consejero ha explicado que han sido meses de negociación en los que ha sido necesario «aclarar el complejo entramado jurídico» que afecta a la infraestructura, de titularidad regional pero con concesión al Ayuntamiento de Toledo desde finales de los años 80 y con vigencia hasta 2061.
En este sentido, ha subrayado que esta situación hacía imprescindible que cada administración asumiera su responsabilidad, especialmente en lo relativo al mantenimiento de elementos «críticos» como escaleras mecánicas, ascensores, la prevención de filtraciones o el cuidado frente al deterioro provocado por el paso del tiempo y la climatología.
«Estamos hablando de una estación que arrastra desde hace tiempo problemas conocidos por todos. Este acuerdo supondrá un antes y un después», ha afirmado el consejero, quien ha querido agradecer la disposición del Ayuntamiento de Toledo y de la Diputación Provincial para alcanzar el entendimiento definitivo.
Fases del proyecto y zonas que se arreglarán: las obras arrancarán este 2026
El convenio recoge actuaciones fundamentales como la reparación de escaleras mecánicas y ascensores, la solución de problemas de filtraciones y drenaje de aguas, la mejora de la climatización para hacerla más eficiente, así como la rehabilitación de elementos estructurales del edificio como la cubierta, paredes y estructura general.
También se actuará en dársenas, aseos y zonas de espera, con el objetivo de mejorar directamente las condiciones de uso diario de los viajeros.
La ejecución de las actuaciones se estructurará en cuatro fases a desarrollar entre 2026 y 2027: redacción del proyecto, licitación y contratación, ejecución de las obras y finalización con recepción de la infraestructura y liberación del crédito sobrante.
El convenio, que será firmado la próxima semana, establece además un reparto claro de funciones: el Ayuntamiento de Toledo será el encargado de redactar el proyecto, licitar las obras mediante concurso público y supervisar su correcta ejecución, mientras que la Junta y la Diputación de Toledo aportarán la financiación y realizarán el seguimiento de los trabajos.
«Con este convenio lo que pretendemos es poner fin a demasiado tiempo de incertidumbre sobre quién debía hacer qué. Ahora está claro y todas las partes queremos ser parte de la solución», ha señalado Hernando.
El consejero ha destacado que el objetivo final es lograr una estación «más segura, más moderna y más eficiente», así como un mejor servicio para los viajeros y vecinos de Toledo y su provincia, dotando a la infraestructura de una instalación preparada para las necesidades presentes y futuras.
Asimismo, ha apuntado que esta intervención abre la puerta a una visión de futuro en la que la estación pueda evolucionar hacia un espacio más amplio de servicios, con áreas de restauració y ocio, siguiendo modelos ya aplicados en otras localidades, con el objetivo de dar vida al barrio y mejorar la experiencia de los usuarios.
La estación de autobuses de Toledo es, según ha recordado, uno de los puntos más críticos del transporte en la región, con más de 11.000 viajes al año y más de 200.000 billetes vendidos anualmente, de los cuales una parte significativa corresponde a la conexión con la Comunidad de Madrid.
