El pleno de la Asamblea de Madrid ha ratificado este jueves por unanimidad la renovación hasta 2029 del convenio de cooperación del abono transporte con la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, lo que facilitará la movilidad de 93.000 usuarios que se desplazan habitualmente entre ambas regiones.
La inversión para los próximos cuatro años se estima en más de 86 millones de euros, de los que el Ejecutivo madrileño aportará el 54%, es decir, 47 millones, y el castellanomanchego 39,4 millones.
Esta medida beneficiará a cerca de 93.400 usuarios, de los que 39.400 residen en Madrid y viajan con frecuencia a las provincias de Toledo y Guadalajara mediante las 22 líneas que el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) mantiene para conectar a la región con más de un centenar de municipios castellanomanchegos.
De igual forma, en sentido inverso, cerca de 39.500 personas que declaran vivir en Castilla-La Mancha, se trasladan frecuentemente a la región, procedentes principalmente de Alovera, Azuqueca de Henares, Tarancón, Mondéjar, Illescas, Seseña, Ocaña, Torrijos, Escalona, Fuensalida, Yepes, además de Toledo y Guadalajara capital.
Para realizar estos recorridos es necesario disponer del abono válido para la zona E, tanto en su modalidad general como en la destinada a menores de 26 años.
Se trata de títulos personales e intransferibles que permiten desplazarse sin límite por toda la Comunidad de Madrid y utilizar todos los modos de transporte público: Metro, Metro Ligero, autobuses urbanos e interurbanos y Cercanías Renfe.
Desde el año 2001, ambos gobiernos mantienen convenios de cooperación que facilitan utilizar los títulos de abono transporte del CRTM en los desplazamientos entre ambas comunidades.
