Tenía 64 años

Adiós emocionado a Pilar Olano, profesora del IES Carlos III de Toledo, muerta por coronavirus

Muy querida también por sus alumnos, a quien además les inculcaba su gran amor y pasión por la cultura en general y por el teatro en particular, de hecho ella era asidua del Teatro de Rojas, en la capital regional, perteneció al Departamento de Lengua Castellana y Literatura del IES Carlos III. Era esposa de Rafael Asín, también compañero en el mismo instituto

Pilar Olano, carismática profresora en el IES Carlos III, en Toledo, ha fallecido por coronavirus.

Carismática, buena compañera, amiga de sus amigos, llena de valores éticos y humanos…  Son algunos de los calificativos que describen a Pilar Olano Pérez, profesora del IES Carlos III (también fue directora), en Toledo, quien ha fallecido hoy, lunes 13 de abril, a causa del coronavirus. Tenía 64 años y, por desgracia, no ha podido vencer al Covid-19 que se le detectó hace unos 10 días.

Video muy emotivo que se ha podido ver en las redes sociales.

 

Muy querida también por sus alumnos, a quien además les inculcaba su gran amor y pasión por la cultura en general y por el teatro en particular, de hecho ella era asidua del Teatro de Rojas, en la capital regional, perteneció al Departamento de Lengua Castellana y Literatura del IES Carlos III.

Era esposa de Rafael Asín, también compañero en el mismo instituto.

«La tristeza densa de su muerte…», en recuerdo a Pilar Olano

«Aún cuando la pena en nuestros corazones sea inmensa, el amor que sentimos por ella lo es aún más, y siempre vivirá en nosotros», se puede leer en la web del centro educativo.

Uno de sus compañeros, Francisco de Paz Tante, ha escrito lo siguiente en Facebook:

«Pilar Olano, compañera y amiga desde hace muchos años, ha muerto esta mañana, por la pandemia, en la inmensa soledad de una habitación de hospital. Y yo ahora me acuerdo de la novela titulada El Mar, de John Banville, de la que ella me habló, con entusiasmo y emoción, hace algunos años, y que, por los azares de la vida, que a veces parecen augurios, yo he releído durante estos días. Y la tristeza densa de su muerte me evoca esas páginas hermosas, en las que ella entonces se adentró con la pasión de quien ama la literatura como se ama la vida.

Quizás la rabia venga después; ahora solo hay sitio para la desolación. Y para la literatura, como la que Pilar enseñaba y amaba; para las palabras de un libro que emociona y estremece, como la vida y la muerte, donde surge una marea que parece alzarse desde las profundidades, y penetra en el interior de un hospital, para que ella se adentre en el mar».