Anuario Enclm 2019 / Sanidad

Así fue 2019… 971 nuevas plazas en Sanidad para reducir la temporalidad

En mayo tuvo lugar otro momento importante para la sanidad castellano-manchega: la aprobación de los decretos de información de acompañamiento y de tiempos máximos de espera en los servicios de urgencias hospitalarias. Las listas de espera volvieron a ser motivo de orgullo para unos y de crítica para otros y en la actualidad informativa también hubo hueco para las movilizaciones, como las protagonizadas durante diferentes jornadas por los trabajadores del transporte sanitario

Mesa Sectorial del Sescam.

Después de las oposiciones en Sanidad celebradas en 2018, con una oferta de 1.030 plazas de empleo público, la Mesa Sectorial de las Instituciones Sanitarias del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) aprobó en noviembre la Oferta Pública de Empleo para el año 2019, que contempla la convocatoria de un total de 961 plazas, de las que 901 son de acceso libre y 60 de promoción interna.

El objetivo, reducir al 10,3 por 100 la tasa de temporalidad en el sistema sanitario público regional. De hecho, con el desarrollo de esta nueva oferta pública de empleo la tasa de temporalidad se reducirá de forma importante en categorías como Enfermería, quedando en el 4,7 por 100; Técnico Auxiliar de Cuidados de Enfermería, en el 7,3 por 100; Médico de Familia, 2,8 por 100; o en un 6,2 por 100 en Técnico Sanitario Superior de Radiología. Una de las principales novedades de esta convocatoria es la inclusión de categorías como las pertenecientes a subinspector enfermero, ingeniero superior, calefactor, cocinero, electricista, fontanero, mecánico, telefonista y peón, que nunca antes habían sido convocadas. También se ofertarán categorías de facultativo especialista que no se convocaban desde hace más de una década como Microbiología, Neurofisiología, Radiofísica Hospitalaria y Psicología.

No empiezan las obras en las Urgencias del Virgen de la Salud aún
Urgencias del Hospital de Toledo.

 

En mayo tuvo lugar otro momento importante para la sanidad castellano-manchega. Fue cuando se aprobó por parte del Consejo de Gobierno los decretos de información de acompañamiento y de tiempos máximos de espera en los servicios de urgencias hospitalarias. Se estableció así un tiempo máximo de 10 minutos desde que los pacientes llegan al hospital y son registrados hasta que son clasificados (lo que se denomina proceso de «triage») y se establece la prioridad en la atención que es necesario darles. También se empezó a permitir que los pacientes puedan pasar con acompañamiento, siempre y cuando la atención que reciban lo permita, principalmente para las personas con discapacidad o para mujeres embarazadas que estén en el segundo o tercer trimestre de embarazo. Se determinó igualmente que el tiempo máximo para ingresar en el hospital, cuando sea necesario, sea de 12 horas y que si se supera, el centro hospitalario habilitará sin demoras las camas necesarias con el fin de garantizar la prestación de una asistencia de calidad y la dignidad de las personas.

Otro avance fue la incorporación a la cartera de servicios sanitarios del Sescam, a partir del 1 de diciembre, del sistema de monitorización de glucosa mediante sensores para pacientes con diabetes tipo 1, una medida que ha beneficiado a más de 20.000 personas.

 

Las listas de espera volvieron a ser motivo de orgullo para unos y de crítica para otros. Así, mientras que desde el Ejecutivo regional celebraban la bajada de más de 40.000 personas en los últimos cuatro años, por parte del Partido Popular destacaban la subida de 8.619 pacientes registrada en los 100 primeros días de gobierno de Emiliano García-Page.

En la actualidad informativa también hubo hueco para las movilizaciones, como las protagonizadas durante diferentes jornadas por los trabajadores del transporte sanitario reivindicando a la administración autonómica un nuevo convenio colectivo, ya que no se actualiza desde 2013, con una pérdida económica del 26 por 100 que afecta a unos 1.600 profesionales. También denuncian falta de personal y un empeoramiento progresivo de sus condiciones de trabajo.