Memoria de 2016

Cáritas CLM atendió a 46.219 personas con 700.000 euros más que en 2015

El presidente de esta organización ha apuntado que Castilla-La Mancha tiene las más altas tasas de riesgo de pobreza del país y que de 2015 a 2016 se ha incrementado un 8 por 100

Presentación de la Memoria de Cáritas CLM.

Cáritas regional ha atendido a 46.219 personas en 2016 con 700.000 euros más que en 2015, lo que significa que se han incrementado los recursos económicos pero no el número de personas atendidas, porque la «intensidad de la pobreza y el tiempo ha aumentado en las personas necesitadas».

Según ha informado en rueda de prensa el presidente de Cáritas Castilla-La Mancha, Fernando Muñoz, en la memoria de Cáritas regional de 2016 se recoge que el número de voluntarios se mantiene en 6.076 personas, una cifra similar a años anteriores.

El presidente de Cáritas Castilla-La Mancha ha explicado que el presupuesto que se ha invertido es de 17.345.976 euros, de los que el 63,4 por 100 se ha obtenido por recursos propios y privados, mientras que los recursos públicos alcanzan un 36,6 por 100, mientras que en comparación con el año 2015 los recursos propios y privados eran del 56 por 100, frente a los recursos públicos que eran un 44 por 100.

Muñoz ha incidido en que Cáritas se preocupa por atender a las personas por encima de las cifras y ha afirmado que los voluntarios se ocupan por dar «una sonrisa o una mirada de complicidad» a las personas «más empobrecidas».

El presidente de Cáritas Castilla-La Mancha ha indicado que, en relación a las necesidades que demandan, en su mayoría son ayudas económicas y productos como alimentos, ropa, calzado, enseres del hogar, farmacia y temas de salud, alquiler, transporte, libros, material escolar, aseo e higiene y alojamiento.

El perfil principal de quienes se acercan a Cáritas son personas muy olvidadas y empobrecidas

Muñoz ha asegurado que el perfil principal de quienes se acercan a Cáritas son personas «muy olvidadas y empobrecidas», familias con «pocos recursos o ningún recurso», personas que viven en hogares donde no entra ningún salario por empleo, jóvenes y menores de familias «empobrecidas y excluidas», personas drogodependientes, enfermos crónicos, personas sin hogar, temporeros, inmigrantes o personas mayores.

El presidente de Cáritas Castilla-La Mancha ha lamentado que la necesidad se ha hecho crónica y que la recuperación económica a la que se alude desde las instituciones no se ha notado en los «más pobres».

De hecho, ha apuntado que Castilla-La Mancha tiene las más altas tasas de riesgo de pobreza del país y que de 2015 a 2016 se ha incrementado un 8 por 100.

Por su parte, el arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, ha afirmado que a la comunidad cristiana sin Cáritas le faltaría «algo» y ha destacado que la labor de Cáritas es necesaria para no «olvidar a los pobres», porque no se puede «tolerar la injusticia».

Además, el coordinador de Cáritas Castilla-La Mancha, Amador Casquero, ha señalado que entre los voluntarios, se ha detectado un incremento de jóvenes.

Asimismo, ha indicado que Cáritas regional también trabaja en la mediación jurídica, que se da sobre todo en Albacete y Ciudad Real, en la que se proporciona asesoramiento en excarcelaciones así como pisos para que viva el recluso una vez salga de la cárcel, y también talleres educativos para que los reclusos adquieran habilidades sociales.