Sustituiría así a Braulio Rodríguez

Francisco Cerro podría ser nombrado arzobispo de Toledo el 21 de diciembre

Nacido en Malpartida de Cáceres el 18 de octubre de 1957, dirige la Diócesis de Coria-Cáceres desde el 2 de septiembre de 2007

Francisco Cerro.

El obispo de Coria-Cáceres, Francisco Cerro, podría ser nombrado oficialmente arzobispo de Toledo esta próxima semana, concretamente el sábado 21 de diciembre, según fuentes consultadas por EFE.

De este modo, el actual responsable diocesano de Coria-Cáceres podría convertirse en un futuro, según estas mismas fuentes, en uno de los pocos extremeños en formar parte del colegio cardenalicio del sumo pontífice, por edad (62 años) y por tradición del cargo que ostentaría.

Solo en dos ocasiones en la historia el arzobispo de Toledo y primado de España no ha sido nombrado cardenal, una de ellas la referente al actual prelado toledano, Braulio Rodríguez, quien ya ha presentado su renuncia al papa Francisco al tener la edad canónica para ello.

Así, está previsto que el 21 de diciembre el santo padre acepte la renuncia de éste y firme el consiguiente nombramiento de Cerro, quien podría tomar posesión de su nuevo cargo a finales de enero de 2020, según publica el portal digital Infovaticana.

Nacido en Malpartida de Cáceres el 18 de octubre de 1957, Francisco Cerro Chaves dirige la Diócesis de Coria-Cáceres desde el 2 de septiembre de 2007, tomando como lema episcopal «Cor Jesu Fons Evangelizationis Pauperibus» (El corazón de Jesús, fuente para evangelizar a los pobres).

Fue nombrado obispo cuando era director del Centro de Espiritualidad «Sagrado Corazón de Jesús» de la Archidiócesis de Valladolid, sustituyendo a Ciriaco Benavente en Coria-Cáceres, quien a su vez fue trasladado a Albacete, ya obispo emérito de esta diócesis.

Cerro Chaves cursó los estudios de Bachillerato y de Filosofía en el Seminario de Cáceres y los teológicos en el Seminario de Toledo, diócesis en la que fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981, según consta en su biografía episcopal.

Es doctor en Teología Espiritual por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y miembro fundador de la Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo.

Su vida sacerdotal transcurrió entre las diócesis de Toledo y Valladolid.