El Gobierno de Castilla-La Mancha ya está preparando dos nuevas convocatorias de ayudas para el sector vitivinícola. Así lo ha avanzado este miércoles en Tomelloso el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, que ha detallado que se trata de la línea de Promoción del Vino en Terceros Países, que se publicará el próximo mes de septiembre; y la nueva orden de ayudas VINATÏ, para inversiones en bodegas, cuya convocatoria se abrirá el 1 de noviembre.
Gracias a la ampliación de la duración de la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV), que en principio abarcaba el periodo 2023-2027, “ya estamos trabajando para publicar ambas convocatorias este otoño”, ha señalado el consejero.
Promoción del Vino en Terceros Países
Durante el mes de septiembre, ha añadido, llegará la de Promoción del Vino en Terceros Países, “una herramienta fundamental para conquistar nuevos países y dar salida a los vinos de nuestra región”, para la ejecución de programas en 2027. Se trata de una línea que fomenta la búsqueda de mercados alternativos para el vino fuera de la Unión Europea.
La convocatoria estará abierta durante un periodo de 20 días y los proyectos subvencionados se podrán ejecutar desde el 1 de marzo al 31 de diciembre del próximo año.
VINATÏ
Y en noviembre será el turno de VINATÏ, que ayuda a modernizar y mejorar las instalaciones de transformación, infraestructuras y comercialización del sector vitivinícola. Estará abierta del 1 de noviembre de 2026 al 15 de enero de 2027, para la presentación de planes de inversión con una duración máxima de dos años.
El consejero, que ha participado en la tradicional comida de campaña de la Cooperativa Virgen de las Viñas, recordaba que “desde que Emiliano García-Page es presidente de Castilla-La Mancha, hasta el 31 de julio de 2026, se han abonado 846 millones de euros en ayudas” al sector vitivinícola.
En el caso del programa de Promoción del Vino en Terceros Países, en la última década se han aprobado 971 expedientes con una inversión de más de 67 millones y una ayuda aprobada de 29 millones de euros.
En lo que respecta a VINATÏ, el Gobierno autonómico ha aprobado 494 proyectos desde 2015, que han contado con una ayuda pública de 162 millones y han supuesto una inversión de 474 millones de euros.
Restructuración del viñedo
El objetivo es no sólo seguir mejorando el rendimiento y competitividad de las empresas del sector vitivinícola, modernizando instalaciones y ampliando mercados, sino también “que se adapten a las demandas del consumidor actual”, explicaba Martínez Lizán, quien apuntaba que las ayudas a la restructuración del viñedo trabajan en el mismo objetivo: “en esta campaña ya se han abonado más de 25 millones de esta línea a los viticultores, ejecutando el 88 por ciento del presupuesto asignado a la región”.
Esto significa que Castilla-La Mancha “trabaja perfectamente para acondicionarnos a la demanda del sector, para tener un viñedo moderno, eficiente y sobre todo que puede ofrecer vinos y otros productos de grandísima calidad”.
Y en esa línea, ha apuntado al compromiso para “seguir trabajando, de la mano de todas las administraciones, de las cooperativas y de los propios agricultores para conseguir los objetivos que nos marcamos, atajando las dificultades y los problemas que vienen por delante, pero dando el callo para poder conseguir los mejores réditos por nuestros agricultores y ganaderos”.
El ejemplo de Virgen de las Viñas
Como cada año, la cooperativa Virgen de las Viñas ha celebrado su comida para dar por iniciada la vendimia, una jornada que ha querido compartir el consejero, que ha puesto en valor el trabajo que desarrollan, que “es un verdadero ejemplo y referente no sólo en la región sino a nivel internacional, de hecho, el próximo mes de octubre será escenario de una visita con motivo de la reunión de la Comisión NAT en Castilla-La Mancha para que vean la magnificencia que tiene la bodega y lo que somos capaces de hacer desde la región”.
Un encuentro que estará centrado en la “defensa del sector”, la protección del origen de los productos vitivinícolas, el valor de las indicaciones geográficas y el papel del vino como motor de desarrollo económico y territorial.
Campo y Alma
Martínez Lizán ha destacado que, precisamente Virgen de las Viñas produce excelentes vinos con Denominación de Origen Protegida o Indicación Geográfica Protegida, y también con la etiqueta Campo y Alma, lo que deja un mayor valor añadido, que se traslada a sus socios.
“Y, sin ninguna duda, es motor de la provincia y también de Castilla-La Mancha”. Con 3.000 socios y más de 20.000 hectáreas de viñedo y otras 2.400 hectáreas de olivar, esta cooperativa “es la más grande del mundo”, una dimensión que la sitúa mejor en los mercados: “ser más grande, la hace más fuerte y también más competitiva”, ha asegurado.
Han participado en esta comida junto al consejero y el presidente de la Cooperativa Virgen de las Viñas, Rafael Torres, la directora general de Producción Agroalimentaria y Cooperativas, Elena Escobar; la directora general de Asuntos Europeos, Nazareth Rodrigo; la delegada de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en la provincia de Ciudad Real, Amparo Bremard; la teniente de Alcalde de Tomelloso, Eloísa Perales; y el presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, entre otros.
