El Gobierno de Castilla-La Mancha ha asegurado que actuará si se confirma la existencia de un problema de salud pública en la planta de Vestas en Daimiel, después de que CCOO haya denunciado un aumento de abortos entre trabajadoras y de enfermedades respiratorias y dermatológicas en la plantilla.
A preguntas de los medios, la portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla, ha señalado que «si es un tema de salud pública, Sanidad va a garantizar las condiciones», aunque ha precisado que por el momento no está en disposición de confirmar los hechos denunciados. «Para eso se tiene que confirmar», ha subrayado.
Padilla ha insistido en que, en caso de acreditarse esta situación, el Gobierno regional «va a tomar las medidas para garantizarlo«, en referencia a la protección de la salud de los trabajadores y del entorno.
Las declaraciones llegan después de que el sindicato Comisiones Obreras anunciara este martes su intención de llevar el caso ante la Fiscalía, al considerar que la exposición a agentes tóxicos en la factoría podría estar detrás de un incremento de patologías entre la plantilla, incluyendo afecciones dermatológicas, alergias, enfermedades respiratorias como el asma y una posible vinculación con un «número elevadísimo de abortos«.
CCOO ha advertido además de que estas prácticas podrían derivar en un problema de salud pública y ha reclamado la activación de protocolos específicos por parte de la Junta para detectar posibles afecciones, al tiempo que ha denunciado un «incumplimiento continuo» de la normativa de prevención de riesgos laborales.
En este contexto, el Ejecutivo regional ha optado por la prudencia, a la espera de que se confirmen los extremos denunciados, aunque ha dejado claro que intervendrá si se acredita cualquier riesgo para la salud.
