El Instituto regional de la Vid y el Vino de Castilla-La Mancha, centro adscrito al IRIAF (Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal de Castilla-La Mancha), ha acogido esta semana la 38ª Reunión del Grupo de Trabajo de Experimentación en Viticultura y Enología (gtEVE), un encuentro técnico de referencia nacional que ha reunido durante tres días a investigadores y especialistas para abordar los principales retos del sector vitivinícola.
16 centros de investigación de toda España
El encuentro ha congregado en Tomelloso (Ciudad Real) a 58 investigadores y técnicos que representan a 16 centros de investigación de toda España. En total, durante estos tres días, se han presentado cerca de 50 ponencias de las que 29 corresponden al área de viticultura y 17 al ámbito de la enología.
La reunión ha puesto el foco en la adaptación del viñedo al cambio climático, la sostenibilidad de las prácticas agronómicas y la innovación en los procesos enológicos, consolidando a Castilla-La Mancha como un referente en investigación vitivinícola.
Durante la jornada central se han desarrollado sesiones técnicas en las que se han presentado investigaciones sobre el impacto del calentamiento en variedades de diferentes comunidades autónomas, el manejo del suelo, la erosión y el uso de cubiertas vegetales, así como estrategias de riego y sombreado para mejorar la calidad de la uva entre otras cuestiones.
Sanidad vegetal
Asimismo, los trabajos expuestos han abordado avances en sanidad vegetal, monitorización de plagas, uso de biopreparados y reducción de fitosanitarios, junto a innovaciones tecnológicas como la aplicación de la nanotecnología en viticultura.
En paralelo, se ha puesto en valor la recuperación de variedades minoritarias de vid y su potencial enológico, así como el papel de los portainjertos y las prácticas agronómicas en la adaptación a condiciones climáticas cada vez más exigentes.
Enología y procesos de elaboración
La segunda jornada se ha centrado en la enología y los procesos de elaboración, el uso de levaduras autóctonas, las alternativas al dióxido de azufre y nuevas técnicas de elaboración y conservación. También se han presentado investigaciones sobre crianza y valorización de subproductos vinícolas.
Además, el programa ha incluido visitas técnicas a bodegas de la zona, favoreciendo la transferencia de conocimiento entre investigadores y sector productivo, así como una cata de vinos de Castilla-La Mancha para mostrar la calidad y diversidad de sus elaboraciones.
“Toda esta actividad ratifica el foro como referente nacional para el intercambio de conocimiento, el análisis de nuevas tendencias y la puesta en común de avances científicos y refuerza el posicionamiento de Castilla-La Mancha como centro de referencia en investigación vitivinícola que apuesta por la innovación, la sostenibilidad y la transferencia de conocimiento para afrontar los retos de futuro y mejorar la competitividad de sus vinos en los mercados nacionales e internacionales”, ha concluido el director del IRIAF, José Luis Tenorio.
