La antigua Casa de la Cultura de Ciudad Real, uno de los edificios más reconocibles diseñados por el arquitecto Miguel Fisac en la capital, volverá a abrir sus puertas en la primavera de 2027 después de permanecer cerrada durante años.
El alcalde, Francisco Cañizares, ha visitado este martes las obras de remodelación acompañado por los concejales de Mantenimiento, Miguel Hervás, y Cultura, Pedro Lozano, para comprobar la evolución de una actuación que pretende recuperar tanto el uso público del inmueble como buena parte de su diseño original.
La rehabilitación permitirá que el edificio del Paseo del Prado cuente con una sala de estudios, espacios para exposiciones, dependencias destinadas a actividades culturales y un lugar específico desde el que poner en valor la figura y la obra de Miguel Fisac.
Cañizares ha destacado la importancia cultural y también «sentimental» de recuperar un inmueble que llevaba «bastantes años» sin actividad. «Nos lo encontramos sin empezar las obras, con un proyecto que llevaba dando vueltas durante mucho tiempo y fue una de las prioridades que fuese una realidad», ha señalado.
La apertura servirá además para aliviar la elevada actividad del Antiguo Casino, que actualmente concentra buena parte de la programación cultural municipal. El alcalde ha avanzado que, una vez que la Casa de la Cultura entre en funcionamiento, el Ayuntamiento acometerá también mejoras en este otro edificio.
No se tratará, según ha indicado, de una gran reforma, sino de trabajos de «mejora, de arreglo, de repaso, de pintura y de adecuación de la climatización» para actualizar unas instalaciones sometidas a un uso muy intenso.
Recuperar el Fisac original
Uno de los principales objetivos de la obra es devolver al inmueble parte de la imagen concebida originalmente por Fisac, después de décadas en las que distintas intervenciones fueron modificando su aspecto.
El arquitecto municipal David García-Manzanares ha comparado el trabajo con «rehabilitar un coche clásico», debido al cuidado necesario para conservar los elementos originales y eliminar añadidos posteriores.
«Desde el año 57 se han ido realizando reformas que fueron perturbando el proyecto y se ha intentado recuperar todo lo posible», ha explicado.
Entre los elementos recuperados destaca la escalera curva característica del inmueble. También se ha retirado la rampa existente en la entrada, que no formaba parte del diseño original, no cumplía con la normativa actual y alteraba la imagen del conjunto. La accesibilidad quedará garantizada a través de otro acceso.
Con estos trabajos, el Ayuntamiento pretende que el edificio vuelva a convertirse en un espacio cultural de referencia en pleno centro de Ciudad Real y, al mismo tiempo, recupere el valor arquitectónico de una de las obras de Fisac.
