El presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, ha reunido en el Palacio provincial a la mayoría de los representantes de los treinta municipios incluidos en la Declaración de Emergencia Cinegética por la plaga de conejos de monte, junto a agricultores y sociedades de cazadores, con el objetivo de escuchar sus necesidades y definir conjuntamente la mejor manera de articular la línea de ayudas prevista.
Durante la reunión, Valverde ha explicado que la Diputación ha habilitado un crédito de 500.000 euros para colaborar en la lucha contra esta situación y contribuir a paliar los daños que la plaga está provocando especialmente en los cultivos.
El presidente provincial ha dejado claro que la Diputación “no tiene competencias en materia de control de plagas cinegéticas ni tampoco en materia de agricultura”, pero sí dispone de capacidad para planificar, ayudar y colaborar, poniendo recursos a disposición de los municipios y de los sectores afectados.
“Es innegable este daño y es innegable también la emergencia cinegética declarada por la propia Viceconsejería de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha”, ha señalado Valverde, quien ha remarcado que la institución provincial quiere actuar desde la colaboración y buscando una solución práctica que responda a las distintas realidades existentes en los municipios afectados.
Un reparto inicial por hectáreas de 500.000 euros
La Diputación ha realizado una preasignación interna de los 500.000 euros en función del número de hectáreas de cada municipio, al considerar que se trata de uno de los criterios más objetivos para distribuir inicialmente los recursos disponibles.
Valverde ha explicado que este criterio constituye un punto de partida, pero que todavía es necesario determinar cómo se canalizarán definitivamente las ayudas y quiénes podrán ser sus beneficiarios.
“Esta reunión pretende fundamentalmente escucharos a todos y que entre todos seamos capaces de sacar cuál es la línea de trabajo más adecuada”, ha explicado ante los representantes municipales y del sector.
El presidente ha insistido en que la realidad no es idéntica en todos los municipios. Existen localidades en las que las sociedades de cazadores pueden asumir directamente labores de control, mientras que en otras no existe una entidad de este tipo y tendría que ser el propio Ayuntamiento quien se encargase de desarrollar las actuaciones, directamente o mediante la contratación de empresas especializadas.
También se ha planteado la posibilidad de contar con la colaboración de las organizaciones agrarias en aquellos municipios donde resulte necesario.
Agricultores y cazadores, protagonistas de una solución compartida
Durante el encuentro, Valverde ha puesto de manifiesto la diversidad de situaciones que conviven en torno a esta problemática. Los agricultores sufren directamente los daños provocados por la proliferación de conejos en los cultivos, mientras que los cazadores y las sociedades de caza necesitan disponer de unas condiciones que permitan desarrollar su actividad cinegética y contribuir, al mismo tiempo, al control de las poblaciones.
El presidente provincial ha señalado, además, que existen cotos en los que ya se producen compensaciones a los agricultores por los daños causados, mientras que en otros no se aplica este sistema.
Una diversidad de circunstancias que hace necesario, a juicio de la Diputación, escuchar previamente a los implicados antes de cerrar definitivamente la convocatoria.“Las casuísticas son diferentes, son distintas”, ha resumido Valverde, defendiendo que la futura línea de ayudas tenga en cuenta esa realidad.
Durante la reunión también se ha analizado como referencia la iniciativa desarrollada por la Diputación Provincial de Cuenca, que recientemente ha resuelto una convocatoria dirigida directamente a sociedades de cazadores, clubes deportivos y asociaciones de caza para el control de poblaciones de conejo de monte.
Según se ha explicado, esa línea se articuló mediante concurrencia competitiva y permitió financiar gastos relacionados con la adquisición de materiales y medios destinados al control de las poblaciones, así como la contratación de empresas especializadas en el descaste.
Distintas alternativas
La Diputación de Ciudad Real estudia distintas alternativas para determinar cuál puede adaptarse mejor a la realidad provincial, incluida una fórmula dirigida a los ayuntamientos, otra canalizada a través de sociedades y asociaciones de cazadores o, incluso, una solución mixta.
La propuesta de la Diputación parte de la premisa de que no todos los municipios disponen de las mismas estructuras, ni de los mismos recursos para afrontar el problema. El objetivo, ha reiterado Valverde, es que el dinero llegue de la manera más eficaz posible allí donde se necesita y que las actuaciones contribuyan realmente al control de las poblaciones de conejo y a la reducción de los daños agrícolas.
Próxima convocatoria
La Diputación pretende así que la futura convocatoria responda a las necesidades reales de los territorios afectados y que puedan acogerse a ella los municipios y entidades que consideren que les resulta útil.
