La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal especializado en robos con fuerza en establecimientos comerciales que actuaba mediante el método del «alunizaje» y al que se atribuyen 37 delitos cometidos en las provincias de Ciudad Real, Toledo, Cuenca, Madrid, Badajoz y Cáceres.
La operación, denominada «Egusus», ha finalizado con la detención de ocho personas, cuatro de las cuales han ingresado en prisión provisional por orden del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Manzanares.
La investigación ha sido desarrollada por la UOPJ de la Guardia Civil de la Comandancia de Ciudad Real después de que, a principios de 2026, se detectara un aumento de denuncias por robos con fuerza en industrias y comercios de distintas localidades ciudadrealeñas. Según ha informado el Instituto Armado, la actividad delictiva había generado alarma social en el sector del comercio por la forma de actuar del grupo y por la sofisticación de los medios empleados.
Los investigadores han determinado que los miembros de la organización tenían su base de operaciones en varias localidades de Madrid y Toledo. Su modo de actuar comenzaba con la sustracción de vehículos de alta gama mediante el uso de software sofisticado con el que conseguían vulnerar los sistemas de seguridad. Después falsificaban las matrículas para desplazarse por distintas provincias sin ser detectados.
Una vez elegidos los objetivos, utilizaban medios técnicos para anular los sistemas de alarma y, posteriormente, empotraban los vehículos contra la estructura de los inmuebles. Con este método se apropiaban de efectos muy diversos, desde maquinaria industrial y agrícola hasta productos de cosmética, labores de tabaco y dinero en efectivo.
Seis registros en viviendas y uno en una nave
La fase de explotación de la operación se ha desarrollado con seis entradas y registros en domicilios y un registro en una nave en Pinto, San Martín de la Vega, Arganda del Rey y Ciempozuelos, en la Comunidad de Madrid, así como en Cedillos del Condado y Villaluenga de la Sagra, en Toledo. En estas actuaciones se ha recuperado una importante cantidad de efectos denunciados como sustraídos.
La Guardia Civil ha destacado la peligrosidad del grupo, al que considera violento por su forma de actuar. Según el comunicado, en caso de verse sorprendidos, sus integrantes no dudaban en saltarse controles policiales y circular de forma temeraria, poniendo en riesgo la integridad física de las personas. También subraya la violencia empleada en los robos y los importantes daños materiales causados en los establecimientos.
En los registros se han intervenido dos armas de fuego cortas con complementos y abundante munición, documentación falsificada, placas de matrícula dobladas, sistemas electrónicos, inhibidores para desactivar alarmas, dispositivos para descodificar elementos de seguridad de centralitas de vehículos, balizas GPS, cámaras de videovigilancia y equipos de comunicación por onda.
Además, en uno de los registros se han desmantelado dos laboratorios indoor destinados al cultivo intensivo de marihuana. Los agentes han aprehendido 800 plantas de marihuana en plena floración, 1,307 kilos preparados para su venta, elementos de pesaje y 7.000 euros en efectivo.
Los ocho detenidos están investigados como presuntos autores de delitos de pertenencia a grupo criminal, robo o hurto de uso de vehículo, robos con fuerza, daños, tenencia ilícita de armas, delitos contra la salud pública por cultivo y elaboración de drogas tóxicas, falsedad documental, usurpación de estado civil y defraudación de fluido eléctrico.
La Guardia Civil mantiene abierta la fase de identificación de los efectos recuperados. Por ello, ha indicado que las personas que se consideren afectadas pueden ponerse en contacto telefónico con la Comandancia de Ciudad Real para reclamar y reconocer posibles objetos sustraídos.