El antiguo Hotel Almanzor de Ciudad Real ha reabierto después de años cerrado y tras una profunda rehabilitación. Lo ha hecho convertido en Alma Quesera, el nuevo proyecto gastronómico de Quesos Don Apolonio, que reúne en un mismo espacio queso, vino, gastronomía, producto manchego y, próximamente, alojamiento.
El complejo, que fue inaugurado este jueves, nace con vocación de convertirse en escaparate del producto de calidad de Castilla-La Mancha, aunque con especial protagonismo para los quesos elaborados por Don Apolonio. Junto a ellos se pueden encontrar vinos, embutidos, conservas, aceites, productos de panadería y repostería y otras referencias gourmet seleccionadas por la familia.
La propuesta va mucho más allá de una tienda. Alma Quesera cuenta también con gastrobar, sala de catas y espacios destinados a degustaciones, showcookings, talleres y encuentros gastronómicos, mientras que la parte hotelera se incorporará posteriormente al proyecto.
Detrás de esta apertura está la historia de Quesos Don Apolonio, una empresa familiar nacida en Malagón (Ciudad Real) de la mano de Apolonio y Mercedes y que hoy continúa en manos de sus hijos y otros miembros de la familia.

Espacio dedicado a la tienda en el interior de ‘Alma Quesera’
Desde aquel primer negocio, la firma fue creciendo alrededor del queso y de una idea que llevaba décadas madurando, la de crear un espacio en el que reunir todo lo que representa su manera de entender la gastronomía manchega, un sueño que ahora ha tomado forma en ‘Alma Quesera’.
Luciano Mata, uno de sus propietarios e hijo de los fundadores, resumió durante la apertura ese recorrido como una trayectoria marcada por «mucho esfuerzo y mucho trabajo».
Un sueño que comenzó hace tres décadas
«Hace 30 años tenía un sueño«, señaló Luciano Mata al recordar la idea de crear un espacio en el que no solo se vendiera queso, sino donde también pudieran mostrarse los productos de la tierra, organizarse degustaciones y acercar la gastronomía manchega al público.
Ese sueño terminó encontrando acomodo en uno de los edificios más conocidos de la capital provincial. El antiguo Hotel Almanzor fue sometido a una importante transformación para adaptarlo al nuevo proyecto y recuperar un inmueble muy reconocible para varias generaciones de ciudadrealeños.
«Han sido tres años de trabajo. Hemos recuperado un edificio histórico, el antiguo Almanzor, y le vamos a dar una segunda vida», destacó Mata.

Exterior del complejo
Pese a la dimensión del nuevo espacio, la familia quiere conservar la esencia con la que nació la empresa. «Seguimos siendo Don Apolonio, somos la familia del pueblo», resumió Mata.
El queso ocupa inevitablemente un lugar central. Don Apolonio se ha convertido en los últimos años en una de las firmas queseras más reconocidas de Castilla-La Mancha y ha sumado distintos galardones nacionales e internacionales.
Entre ellos figura el Premio Especial Alimentos de España al Mejor Queso 2023, concedido por el Ministerio de Agricultura a su Don Apolonio Añejo Reserva, que también fue reconocido como mejor queso madurado de oveja.
De la tienda al gastrobar
Alma Quesera traslada ahora parte de esa filosofía directamente a la mesa. El gastrobar permite degustar platos elaborados a partir de productos seleccionados por la propia casa, mientras que las instalaciones inferiores están concebidas para acoger catas, degustaciones, exposiciones, talleres y demostraciones culinarias.
La tienda cuenta además con una amplia representación de productos de la tierra. No solo hay queso. En sus estanterías conviven vinos, conservas, embutidos, aceites, panadería, repostería y otros productos gourmet, con una apuesta por referencias de alta calidad y por productores vinculados al territorio.
El proyecto se completará con la puesta en marcha de la parte hotelera, con apartamentos y suites vinculados conceptualmente a la gastronomía y al territorio. La intención de sus promotores es que quienes se alojen allí puedan utilizar Alma Quesera como punto de partida para conocer también Ciudad Real y el conjunto de la provincia.

Cocinas del gastrobar con el que cuenta ‘Alma Quesera’
La apertura supuso igualmente un paso importante para la empresa desde el punto de vista económico y laboral, al ampliar su presencia desde Malagón hasta la capital provincial y generar nuevos puestos de trabajo ligados a la restauración, el comercio y, posteriormente, el alojamiento.
Para Elena Mata, también copropietaria e hija de Apolonio y Mercedes, la apertura tuvo además un componente especialmente personal. Definió Alma Quesera como «un proyecto de mucha envergadura» y «un reto increíble», pero puso el acento en la posibilidad de compartir este momento con sus padres, quienes levantaron la empresa familiar desde sus inicios.
Alma Quesera abre así una nueva etapa para Don Apolonio y también para el antiguo Hotel Almanzor, que recupera actividad con un concepto completamente diferente, ligado al producto manchego, la gastronomía y la experiencia alrededor de la mesa.
Respaldo institucional
La inauguración reunió a numerosas autoridades, familiares y amigos de la empresa, entre ellos el vicepresidente segundo de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero; el presidente de la Diputación, Miguel Ángel Valverde; y el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares.
Cañizares celebró que una empresa nacida en Malagón haya apostado por Ciudad Real con un proyecto que recupera además un “edificio emblemático como el antiguo Almanzor” y puede convertirse en un nuevo revulsivo económico y turístico para la ciudad.

Las autoridades conocieron los entresijos de ‘Alma Quesera’
Valverde trasladó también el apoyo de la Diputación a una iniciativa que contribuye a promocionar los productos agroalimentarios de la provincia y acercarlos al consumidor.
Por su parte, Caballero felicitó a la familia por seguir generando empleo y riqueza y ofreció el respaldo del Gobierno regional a una trayectoria que ha pasado de la ganadería y la elaboración de queso a consolidar una industria agroalimentaria ligada a Castilla-La Mancha.
