La crisis política abierta en el Ayuntamiento de Torralba de Calatrava ha terminado ante la Guardia Civil. Ana María Martínez Abenójar, antigua concejala de Cultura del PP y actualmente edil no adscrita, ha denunciado a la alcaldesa, la también ‘popular’ María Antonia Álvaro, después de que esta exhibiera durante un pleno fotografías de su vehículo y conversaciones privadas de WhatsApp para tratar de demostrar sus supuestos contactos con el PSOE.
Martínez ha confirmado que ha presentado una denuncia ante la Guardia Civil por considerar vulnerada su intimidad. La exedil sostiene que la alcaldesa habría realizado un seguimiento de sus movimientos y rechaza las acusaciones lanzadas contra ella después de abandonar el Grupo Popular. Según ha relatado este martes a la Cadena SER, tras el tenso pleno celebrado el pasado 10 de septiembre tuvo que acudir incluso a Urgencias y actualmente recibe tratamiento psicológico.
El enfrentamiento tuvo su momento más visible precisamente durante aquella sesión. Álvaro acusó en repetidas ocasiones a su antigua compañera de partido de haber actuado como «topo» del PSOE y vinculó sus contactos con concejales socialistas con la posibilidad de impulsar una moción de censura contra ella. La alcaldesa se ha ratificado posteriormente en sus afirmaciones y sostiene que durante el pleno aportó pruebas que demostrarían la deslealtad política de Martínez.
Entre esas pruebas aparecieron fotografías del coche particular de Martínez estacionado en las inmediaciones de la vivienda del portavoz socialista, Jesús Polo. Según la versión de Álvaro, esa presencia respaldaría sus sospechas sobre reuniones entre la concejala no adscrita y el PSOE para preparar una posible moción de censura.
El PSOE lo niega. Polo ha asegurado que su grupo no está negociando actualmente ninguna moción de censura y también ha rechazado que se hayan celebrado reuniones en su domicilio con esa finalidad. Los socialistas, además, han acusado a la alcaldesa de utilizar fotografías y sistemas de videovigilancia para controlar los movimientos de miembros de la oposición, extremo que presentan como un supuesto caso de «espionaje» y «abuso de poder«.
Durante aquel pleno también fueron expuestos mensajes privados de WhatsApp intercambiados entre Álvaro y Martínez. El PSOE denunció posteriormente que en esas conversaciones se hicieron públicos incluso datos personales y médicos de la antigua concejala de Cultura. Se trata, en cualquier caso, de acusaciones de las partes.
Del PP al grupo de no adscritos
El enfrentamiento llega después de que Martínez abandonara este verano el Grupo Popular y pasara a formar parte de los concejales no adscritos, una decisión que dejó al Gobierno municipal de Álvaro en minoría. La propia edil justificó entonces su marcha en la imposibilidad de desempeñar sus responsabilidades «en las condiciones necesarias para ejercer su cargo con normalidad». Unos meses antes, en junio, también había dimitido el portavoz del equipo de Gobierno.
La alcaldesa ofrece una lectura completamente diferente. Álvaro considera que Martínez incurrió en una «deslealtad» hacia el Partido Popular mientras todavía pertenecía al Gobierno municipal y le ha reclamado públicamente que renuncie a su acta de concejala, al entender que la obtuvo formando parte de la candidatura del PP.
Ocho concejales han abandonado sus gobiernos desde 2015
Lo ocurrido ahora con Ana María Martínez tampoco puede entenderse como un episodio aislado. Desde que María Antonia Álvaro llegó a la Alcaldía en 2015, al menos ocho concejales han terminado abandonando sus equipos de Gobierno, renunciando a sus responsabilidades o dejando el Grupo Popular durante sus tres mandatos.
La primera gran fractura llegó en 2018, cuando dos ediles abandonaron el PP y pasaron a ser no adscritos alegando «falta de comunicación y prepotencia» de la alcaldesa. Apenas iniciado el siguiente mandato, en octubre de 2019, volvió a producirse otra dimisión. Y la crisis se agravó en diciembre de 2021, cuando otros tres integrantes del equipo de Gobierno dejaron en bloque el Grupo Popular y sus responsabilidades municipales, denunciando entonces una situación de «caos institucional» y falta de confianza política y personal.
La historia se ha repetido en la actual legislatura. Dos nuevas salidas durante los últimos meses han hecho perder al PP la mayoría absoluta con la que comenzó el mandato y han vuelto a dejar a Álvaro gobernando en minoría. En agosto, el propio PSOE local llegó a hablar de una «inestabilidad institucional» recurrente durante las tres legislaturas de la alcaldesa.
