miércoles, 7 de octubre de 2026
Álvaro Romero, el propietario de Querida Patro, en la puerta de su establecimiento
Álvaro Romero, el propietario de Querida Patro, en la puerta de su establecimiento
Valdepeñas se cuela en la élite gastronómica - 07/10/2026 19:50 | Actualizado a 07/10/2026 17:45 - Ciudad Real

Sentarse a comer en Querida Patro no consiste únicamente en elegir un plato, esperar a que llegue a la mesa y marcharse después del postre. Aquí hay luces, pájaros, cuadros imposibles, música, historias detrás de cada elaboración y un propietario, Álvaro Romero, que ejerce prácticamente de maestro de ceremonias. Todo forma parte de una experiencia que acaba de colocar a este pequeño restaurante de Valdepeñas entre los grandes nombres de la gastronomía española.

Tripadvisor ha situado a Querida Patro en el puesto número 11 de los mejores restaurantes de alta cocina de España dentro de sus premios Travellers’ Choice ‘Lo Mejor de lo Mejor’ de 2026. Lo hace con una valoración de 4,9 sobre 5 y cerca de 200 opiniones, además de ocupar el primer puesto entre alrededor de un centenar de restaurantes de Valdepeñas presentes en la plataforma.


El reconocimiento tiene todavía más recorrido si se mira hacia atrás. En la clasificación anterior, Querida Patro ocupaba el puesto 15 entre los 25 mejores restaurantes españoles de su categoría, por lo que en apenas un año ha escalado cuatro posiciones. Tripadvisor reserva el distintivo ‘Lo Mejor de lo Mejor’ para los establecimientos que acumulan un elevado volumen de opiniones excepcionales durante doce meses, un reconocimiento que alcanza menos del 1% de los millones de perfiles existentes en la plataforma.

Pero probablemente la mejor forma de entender por qué Querida Patro ha llegado hasta ahí sea olvidarse durante un momento de cualquier clasificación.

Un restaurante que no quiere ser solo un restaurante

«Bienvenidos a Querida Patro, un lugar donde todo puede pasar». Así recibe Romero habitualmente a quienes cruzan la puerta de su establecimiento, situado en el número 3 de la calle Capitán Fillol de Valdepeñas.

Y la frase sirve prácticamente como declaración de intenciones. El propio «creador» se resiste a definir el negocio únicamente como un restaurante. Lo concibe como un espacio para comer, beber, escuchar música, conversar y, sobre todo, dejarse llevar por un universo que ha construido como una extensión de sí mismo.

Porque Querida Patro tiene mucho de Álvaro Romero. Tanto que su nombre es ya una primera pista. Patro era su abuela y el establecimiento funciona, según ha explicado él mismo, como una especie de carta dedicada a ella. Los objetos, la música, su propia vestimenta y buena parte de la decoración están ligados a recuerdos y episodios de su vida.

Interior del restaurante Querida Patro

Interior del restaurante Querida Patro

De ahí que entrar resulte difícil de comparar con hacerlo en cualquier otro comedor. Hay colores intensos, iluminación cambiante, cuadros, objetos inesperados y una colección de aves que tiene también explicación familiar. Su abuela le decía que tenía «muchos pájaros» en la cabeza y Romero decidió convertir la expresión en decoración: flamencos, palomas, patos loros o pingüinos aparecen ahora repartidos por el establecimiento.

También está la Virgen de la Linde, una figura imaginada por el propio Romero que sostiene una botella de vino; una lámpara construida con mensajes y deseos de los clientes, y hasta un baño concebido como otra parte de la experiencia. Nada parece estar colocado simplemente para rellenar una pared.

Álvaro también forma parte del menú

después está él. Porque en Querida Patro Álvaro Romero no se limita a dirigir el restaurante. Forma parte de la experiencia desde el primer momento: recibe, aconseja, conversa con las mesas, presenta los platos y va desgranando las historias que hay detrás de algunas elaboraciones.

En realidad, resulta difícil separar al dueño del propio concepto del local. Álvaro también forma parte del espectáculo. Se mueve entre las mesas, explica, bromea y consigue que la comida tenga algo de representación, en un espacio donde la gastronomía convive con la música, la decoración y una conversación constante con quien está al otro lado de la mesa.

Uno de los platos que puedes probar en Querida Patro

Uno de los platos que puedes probar en Querida Patro

Y esa personalidad también se traslada al menú. No parece casualidad que su degustación se llame precisamente ‘Prejuicios’. Cuatro pases y un postre con un nombre que funciona casi como declaración de intenciones. Querida Patro juega precisamente con eso: con los prejuicios que pueden despertar sus luces, su estética, su decoración o una propuesta que se sale de lo habitual.

Romero tampoco se queda fuera de ese juego. «Yo soy otro prejuicio andante», reconoce. Y quizá ahí esté buena parte de la esencia del restaurante: no pretende pasar desapercibido ni parecerse a ningún otro.

De Valdepeñas a Japón sin salir de la mesa

Toda esa puesta en escena no tendría demasiado recorrido si detrás no hubiese cocina. Querida Patro define su propuesta como gastronomía de tradición y vanguardia con influencias japonesas, aunque su propietario prefiere escapar de etiquetas demasiado cerradas.

Romero trabajó anteriormente como sumiller en un restaurante de lujo de Barcelona antes de regresar a Valdepeñas y abrir Querida Patro en febrero de 2023. Su idea era ofrecer algo diferente a la restauración más tradicional de la ciudad. El resultado es una cocina que puede pasar del atún rojo de Balfegó a unos langostinos tempurizados de inspiración coreana, un solomillo con Pedro Ximénez o una pluma ibérica seleccionada expresamente para el establecimiento.

Uno de sus productos fetiche es la alcachofa, cuya producción adquiere a un mismo agricultor, mientras que la bodega sigue una filosofía parecida a la cocina: parte de Valdepeñas, pero no acaba en Valdepeñas. Romero la define como una vinoteca que comienza en su tierra y se abre después a referencias del resto del mundo.

La fórmula parece haber funcionado. Querida Patro ha pasado de ser una apuesta deliberadamente extravagante en una ciudad de poco más de 30.000 habitantes a ocupar el puesto número 11 de la alta cocina española para Tripadvisor.

Y ahí está la parte de su éxito. En un momento en el que muchos restaurantes compiten por el plato más fotografiable, Querida Patro ha conseguido que el recuerdo empiece antes de que llegue la comida y continúe cuando ya se ha retirado el último plato. Porque allí la vajilla, las paredes, la música, el vino, las historias y hasta Álvaro forman parte de la comida.

Carlos Monteagudo
Carlos Monteagudo

Periodista por la Universidad Complutense de Madrid, con más de diez años de experiencia en el oficio. Defensor del periodismo de provincias, de las tradiciones y de la vida en los pueblos. Manchego de corazón, apasionado de su gastronomía, su cultura y su idiosincrasia.

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