¿Cómo sería un estofado de cordero en época romana? ¿Y un caldo de vaca? Pues estas preguntas las ha tratado de resolver Jesús Segura, el chef conquense con estrella Michelin en el Restaurante Casas Colgadas, puesto que ha recreado algunos de los platos que se comían en la villa romana de Noheda.
Este viernes ha tenido lugar la presentación de los resultados del proyecto ‘¿Qué comían los habitantes de la villa romana de Noheda?’. Un encuentro que se ha producido en dicho restaurante y al que ha asistido el rector de la UCLM, Julián Garde, además del director general de Universidades, Investigación e Innovación, José Antonio Castro, puesto que se trata de un proyecto que ha estado financiado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
¿Cómo era la vida en la villa romana de Noheda?
El encuentro ha servido para presentar los resultados de un proyecto de investigación sobre la villa romana de Noheda, centrado en el estudio de su sistema económico, su entorno natural y, especialmente, en la alimentación de sus habitantes durante la Antigüedad tardía. Se ha destacado que el yacimiento se conserva en un estado excepcional, funcionando como una “cápsula del tiempo” que permite analizar con detalle la transición entre la época de esplendor (siglos III-IV) y las fases posteriores de adaptación (siglos V-VI).
El objetivo principal del proyecto, ha señalado José Antonio Castro, ha sido comprender de forma integral cómo vivían las personas vinculadas a la villa, desde las élites hasta los trabajadores y los habitantes posteriores que reutilizaron las estructuras. Para ello, se combinan datos procedentes de excavaciones arqueológicas con estudios especializados como la palinología, la arqueozoología, la carpología o el análisis de residuos orgánicos. Esta metodología interdisciplinar permite reconstruir tanto el paisaje como las prácticas económicas y alimentarias.
La investigación ha estado financiada a través de tres proyectos competitivos procedentes de la Junta de Castilla-La Mancha, el Ministerio de Ciencia y la Agencia regional de Investigación e Innovación. El trabajo estaba coordinado por la Universidad de Castilla-La Mancha, con la participación de numerosos organismos nacionales e internacionales, entre ellos el CSIC y varias universidades españolas, italianas y portuguesas, lo que refuerza el carácter científico y colaborativo del estudio.
Los platos que se han logrado descifrar
Entre los principales resultados, ha concretado Castro, “se ha identificado un sistema económico basado inicialmente en el latifundio, con predominio de cereales, olivo y ganadería, que evoluciona hacia una mayor importancia de la cabaña pecuaria en etapas posteriores. Asimismo, el análisis de los restos óseos ha permitido reconstruir parte de la dieta, incluyendo platos como carne de ciervo asada, estofados de ovino, caldos de vacuno o gallina hervida”. Estos datos se complementan actualmente con estudios de residuos orgánicos en cerámicas.
Finalmente, el documento presentado subrayaba la importancia de la transferencia de conocimiento, tanto en el ámbito científico como en el social. A nivel académico, el proyecto consolida el uso de técnicas modernas frente a la dependencia exclusiva de fuentes clásicas. En el plano social, los resultados han servido para que un chef con estrella Michelin, Jesús Segura, recree platos históricos, acercando al público la forma de vida y alimentación de los habitantes de Noheda, y convirtiendo al yacimiento en un referente internacional
