miércoles, 22 de abril de 2026
Prudencio Mateos, entre sus papeles. Foto: recorte del reportaje de RTVE.
Prudencio Mateos, entre sus papeles. Foto: recorte del reportaje de RTVE.
Un pedazo de la moderna historia de España - 22/04/2026 19:45 - Toledo

Prudencio Mateos tiene una biblioteca en Almodóvar del Campo (Ciudad Real) que es una maravilla. Hederero de la pasión bibliográfica de su padre, Eliezer Ángel Mateos Martín, que se dedicó a almacenarla recurriendo al Rastro y librerías madrileñas de segunda mano, conserva un material vastísimo que arranca al final del reinado de Alfonso XIII hasta avanzada la conocida como Transición democrática española.

Su padre, impactado por la Guerra Civil…

Cuenta Prudencio que su padre, a estallar la Guerra Civil, se sintió impactado por la tragedia cainita que desangró a los españoles. Vivía en la barriada de Cuatro Caminos, en Madrid, una comunidad «muy fecunda para las ideas socialistas». Fue evacuado al Levante en noviembre de 1936, poco después del golpe de estado contra la II República.


«Era tapicero y con pocos recursos, fundador de una familia», cuenta Prudencio, que conserva a buen recaudo documentos como cartas privadas de oficiales y milicianos, libros, documentos históricos, ejemplares publicados en la España republicana y en el exilio, libros publicados durante la guerra, publicaciones en varios idiomas, guías de ciudades, libros de arte, literatura e historia local, fotografías históricas…

También tiene guías de teléfonos, revistas ideológicas de ambos bandos, pasquines originales, carnés de partidos y tarjetas postales enviadas por soldados.

Asimismo guarda como oro en paño publicaciones míticas como TriunfoCuadernos para el Diálogo y Cambio 16, junto a revistas ideológicas y de humor de la época.

La colección abarca carteles políticos (de ambos bandos), medallas, sellos, fotografías y objetos personales.

Prudencio Mateos, entre sus papeles. Foto: recorte del reportaje de TVE.

Prudencio Mateos, entre sus papeles. Foto: recorte del reportaje de TVE.

La Guerra, de Antonio Machado

Cuando ENCLM le pide que destaque alguna entrada particularmente valiosa, destaca una edición de 1938 de La Guerra, el último libro publicado por Antonio Machado; también el famoso discurso de presidente del Gobierno, Manuel Azaña, que contenía su famosa petición de «paz, justicia y perdón»; la Constitución de 1931; y varias resoluciones políticas del PCE (Partido Comunista de España).

Dice Prudencio, que sigue «engordando» la inmensa biblioteca que heredó de su padre, que a él le gustaría tenerla en su casa de Madrid (donde vive), pero para ello necesitaría una casa de al menos 200 metros cuadrados que no se puede permitir, así que cobija la colección en la vivienda de Almodóvar del Campo.

«Yo he vivido el nacimiento de esta biblioteca. La mantengo porque me gusta el asunto y en homenaje a mi padre. Sigo comprando libros y leyéndolos», afirma Prudencio, ya jubilado, que fue periodista. Calcula que tiene en la casa de Almodóvar un total de 10.000 periódicos originales. Por ejemplo, del ABC solo le faltan 36 números del periódico que se publicó entre el 18 de julio y el 1 de abril de 1939. También tiene ejemplares del diario Arriba, la Gaceta del Norte…

Otro aspecto de la vasta colección de Prudencio Mateos.

Otro aspecto de la vasta colección de Prudencio Mateos.

Una publicación que se editaba dentro del recinto del Alcázar

De Toledo también guarda cosas, como más de 30 ejemplares del facsímil de una publicación que se editaba dentro del recinto del Alcázar.

Y de Toledo también recuerda que su abuelo materno, Prudencio Pérez Montes, era teniente de alcalde de la ciudad por Izquierda Republicana y diputado provincial por Illescas cuando estalló el golpe. La entrada a la ciudad de los golpistas no le pilló en Toledo, pero después pasaría 3 años en la cárcel. También regentaba un comercio en la calle de la Plata.

Preguntado sobre el futuro de esta fastuosa colección, dice que no sabe lo que pasará con ella. De momento la sigue disfrutando, leyéndola y ampliándola como el mejor homenaje que le puede hacer a la inquietísima memoria de un padre que bien sabía que el pasado hay que atesorarlo bien escrito para aprender de él. Gran mensaje para unos tiempos tan digitales como los actuales, en los que las palabras se las lleva el viento de la nube que todo lo engulle.

Hay que aprovechar todo el espacio que se pueda.

Hay que aprovechar todo el espacio que se pueda.

 

Ramón De Juan
Ramón De Juan

Empecé en esto del periodismo algo tarde pero he sido insistente y no lo he dejado. Me especialicé en deportes pero como es norma en esta profesión toco todos los palos. Estudié en la Facultad de Periodismo, me ayudó un Máster en ABC y mi vida profesional casi siempre ha estado ligada a Toledo. Sigo pensando que este trabajo debería seguir siendo el más hermoso del mundo porque no hay nada que nos interese más a todos que contar o escuchar historias.

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