Era todo un reto. Y Ulises Illán lo ha resuelto con la maestría a la que nos tiene acostumbrados en España y, desde luego en Toledo, si ciudad natal. El músico acaba de completar su debut como director de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica con dos conciertos que han sido dos ellos y una excelente acogida a su trabajo, demostrada en calurosas ovaciones al final de cada uno de ellos.
Ulises Illán ha explicado a ENCLM las claves de su actuación en el histórico Teatro Nacional de Consta Rica, en San José, sobre cuyo escenario se ha interpretado Cartografía del agua, «un concierto que viaja desde el gran Barroco de Bach y Händel hasta el Clasicismo de Haydn». El concierto del domingo 23 de agosto, fue retransmite en abierto por Canal 13, la televisión pública costarricense.
La Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica es una de las principales instituciones musicales del país. Las dos actuaciones dirigidas por Ulises Illán han registrado aforo completo. Allí acudió invitado por la propia Orquesta, llegada a través de su director titular y artístico, el también español Andrés Salado.
Dos horas de emoción y pasión, una característica de Ulises Illán, al que en breve podremos volver a disfrutar en Toledo, con motivo del VIII Centenario de la Catedral. Como muestra de su éxito sirvan estas imágenes que el director musical toledano ha compartido en sus redes sociales:
Para este debut, el director toledano diseñó Cartografía del agua, «un programa de concierto que recorre más de medio siglo de historia de la música europea y conduce al espectador desde el Barroco pleno de Händel y Johann Sebastian Bach hasta el nacimiento del Clasicismo de Joseph Haydn. «Tenía una enorme ilusión por trabajar con la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica. Es una formación con una misión cultural y educativa extraordinariamente importante en un país que ha sabido hacer de la educación y de la cultura una parte fundamental de su identidad», ha informado Illán.
Del caos al nacimiento de un paisaje
Cartografía del agua comienza con una de las obras más insólitas del Barroco francés: Le Cahos, de Jean-Féry Rebel, escrita en 1737. La partitura representa un universo anterior al orden en el que los cuatro elementos (agua, tierra, fuego y aire) aparecen todavía confundidos. A partir de ese primer caos, el concierto va construyendo progresivamente un paisaje musical en el que los elementos comienzan a adquirir identidad, explica el director con todo detalle.
«El concierto comienza en el caos y, poco a poco, el mundo se va ordenando. Me interesaba que esa transformación de los elementos tuviera también un paralelismo con la propia historia de la música», añade.
El agua adquiere después un papel protagonista con dos de las grandes partituras acuáticas del siglo XVIII. La célebre Water Music, o Música acuática de Georg Friedrich Händel traslada al espectador al Támesis londinense y a las celebraciones reales de la Inglaterra de Jorge I, mientras que la Wassermusik de Georg Philipp Telemann convierte el puerto de Hamburgo en una auténtica pintura sonora poblada por corrientes, mareas, vientos, divinidades marinas, tempestades y alegres barqueros.
El programa incluye también la Suite orquestal n.º 3 de Johann Sebastian Bach, la “Danza de las Furias” de Gluck, la Sinfonía en re menor La casa del diavolo de Luigi Boccherini y la obertura de L’anima del filosofo de Joseph Haydn.
Uno de sus objetivos ha sido acercar a una gran orquesta sinfónica moderna algunas de las herramientas desarrolladas durante las últimas décadas por la interpretación históricamente informada. «No se trata de convertir una orquesta sinfónica moderna en una orquesta barroca. Se trata de compartir otro vocabulario: trabajar la articulación, la danza, la retórica, el color y la manera en la que una frase musical puede hablar. En Bach o Händel no basta con tocar las notas: hay que pronunciarlas», afirma Illán.
El músico toledano reivindica además la extraordinaria capacidad de comunicación de un repertorio que, lejos de pertenecer únicamente al pasado, mantiene para él una conexión directa con las emociones del público contemporáneo. «El Barroco tiene pulso, teatralidad, sensualidad y una conexión física con las emociones. Un movimiento lento puede tener una melancolía infinita y, pocos minutos después, una danza puede acelerar nuestro pulso y hacernos querer marcar el ritmo con el pie. Es una música absolutamente viva».
Director de orquesta, violinista y musicólogo entregado a la recuperación de patrimonio
Director de orquesta, violinista y musicólogo, Ulises Illán ha desarrollado una parte importante de su trayectoria artística en torno a los repertorios barroco y clásico y a la recuperación del patrimonio musical histórico. Buceando en archivos, bibliotecas y templos ha logrado rescatar del olvido valiosas piezas que son memoria colectiva y patrimonio histórico que él devuelve al siglo XXI.
Es fundador y director de Nereydas, formación nacida en Toledo con la que ha desarrollado numerosos proyectos de investigación, recuperación e interpretación de música española de los siglos XVII y XVIII, y es también director titular de la Accademia Barocca Lucernensis, en Suiza. A lo largo de su trayectoria ha dirigido formaciones como la Orquesta Sinfónica de RTVE, Festival Strings Lucerne, Haydn Sinfonietta Wien o el Coro del Teatro Real de Madrid, entre otras.
Del Barroco de Bach y Händel al Clasicismo de Haydn
Además de su relación con el agua y los elementos de la naturaleza, Cartografía del agua está concebido como un viaje por la transformación del lenguaje musical europeo durante el siglo XVIII. Desde los «dos grandes titanes del Barroco», Bach y Händel, el programa avanza de manera progresiva hacia Gluck y Boccherini hasta desembocar finalmente en Haydn, afirma.
«La historia de la música no funciona mediante interruptores. El Barroco no se apagó un día para que a la mañana siguiente apareciera el Clasicismo. Los estilos conviven, se mezclan y se transforman. Quería que el público pudiera experimentar esa transición de una manera natural y seductora. Boccherini ocupa en ese recorrido una posición especialmente significativa. Su Casa del diavolo, de enorme energía teatral, sirve de puente hacia un lenguaje clásico que culminará en la obertura de L’anima del filosofo de Haydn», cuenta a ENCLM.
Ópera, ballet, Furias y tempestades en el Teatro Nacional
La dimensión teatral atraviesa buena parte del programa. Hay páginas procedentes del mundo de la ópera y del ballet, danzas, Furias, personajes de la mitología clásica, tempestades, vientos y hasta el infierno que Boccherini recrea en La casa del diavolo. «Esta característica adquiere un significado especial al interpretarse en uno de los grandes espacios escénicos de América Central: el Teatro Nacional de Costa Rica», apunta.
«Mucha de esta música nació en el teatro. Hay ópera, ballet, danza, personajes, fuego, viento y tormentas. Por eso resulta especialmente emocionante devolverla a un teatro y comprobar que, tres siglos después, sigue teniendo una capacidad extraordinaria para crear imágenes».
El proyecto representa un nuevo paso en la proyección internacional de un director que mantiene una fuerte vinculación con Toledo y Castilla-La Mancha, tanto a través de Nereydas como mediante sus proyectos de investigación y recuperación del patrimonio musical.
Ulises Illán regresa a la catedral de Toledo
Su próxima cita en Toledo tendrá lugar el 10 de octubre en la Catedral Primada, donde dirigirá a Nereydas en el concierto Cristalina fuente, con la participación de las sopranos Margarita Rodríguez y Alexandra Tarniceru. La cita se enmarca en las celebraciones del VIII Centenario de la Catedral de Toledo y en la programación del Festival Internacional de Música El Greco en Toledo.
El programa recuperará músicas conservadas en el archivo musical catedralicio y permitirá escuchar de nuevo la singular lira del cielo, en las manos de Juan José Montero. El concierto supondrá, además, la culminación del proyecto discográfico iniciado por Illán en marzo de 2026, dedicado a rescatar, interpretar y grabar algunos de los grandes tesoros musicales históricos de la Catedral de Toledo, avanza Ulises Illán.
La resurrección musical de la Catedral de Toledo con Javier Ulises Illán y Nereydas
