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lunes, 22 de abril de 2024
Imagen del CD Toledo.
Martín Pérez, el faro verdiblanco - 24 marzo 2024 - Toledo

El Toledo es el paciente alicaído que intenta recobrar su vida normal bajo tres objetivos claros: el volver a competir, mirar de tú a tú a cualquier rival o, simplemente, sumar de tres en tres.

Premisas que, salvo la primera, tampoco siguió en su visita al Anexo de La Moheda, donde sucumbió por segunda jornada consecutiva (lleva sin ganar desde el pasado 3 de febrero). Mejoró la imagen respecto al duelo en San Clemente, tomó el control del partido, se defendió sin aparente temor y… como viene siendo habitual, el equipo toledano se secó arriba. No es primicia.


Dado el discurso de los noventa minutos, en un Anexo casi impracticable, La Solana, de Manolo Alfaro, sacó buen producto en forma de tres puntos vitales para su ansiada permanencia. Sin relucir, sin florituras ni distracciones, le bastó. Empleó la ley oportuna e hirió a un Toledo de mal en peor en cuanto a resultados se refiere. ¿Las sensaciones?, mejores; ¿suficientes?, para nada.

En pleno mes de marzo, la habitación desordenada, desnortada. Así andan las cosas por la Ciudad Imperial en otra temporada que pinta oscura. Tras el declive en tierras conquenses, Rubén Gala recurrió a lo clásico a la hora de conformar el once inicial. No dudó, incluso, en colocar a más de uno que venía recientemente de la enfermería. Porque sí, era toda una final.

A Alfaro, que salió del CD Toledo por la puerta de atrás y al borde del abismo a Preferente, no le quedó otra que tener que tragar saliva por la ausencia de dos pilares claves: Xisco y Álex Martínez, ambos convocados por la selección de Andorra de cara a compromisos amistosos. Quien se puso el traje de Álex fue Madalin -con la etiqueta de omnipresente-, hasta llegar al punto de que la pérdida ni se percibió por el sentido del olfato. Tampoco por el de la vista.

Después de dos semanas de reflexión y confesión por el Salto del Caballo, la reacción se notó en los primeros compases. Con más ímpetu que cabeza, la banda izquierda (comandada por Marcos González y Angelito) filmó acercamientos sobre el área amarillo. Gavilán también se unió a la causa, en detrimento de avistar los pocos resquicios dentro de la zaga local.

Martín Pérez, el faro verdiblanco

Pese a toda esa combinación de augurios positivos en la parroquia verde, Pethrus tambaleó los planes mediante un disparo lejano que propició la puesta en escena de Yelco Ramos. Visto lo visto, en el que era un encuentro de idas y venidas constantes con escasez de definición, se pedía un faro, un hombre capaz de hacerse con los mandos del centro del campo.

Y, sin faltar a la cita, apareció Martín Pérez, ya recuperado tras una lesión. El asturiano, muy por encima del nivel de sus compañeros, tiró solo del carro. Con uno no basta, ni con dos o tres en esto del fútbol.

Ante esa falta de pegada del Toledo, su temática habitual en lo que va de 2024, La Solana vivía despreocupada. Tanto es así, que antes del tiempo de asueto, Ventu gozó de un testarazo a quemarropa. Salió rozando el poste, suficiente como para que los de Gala rememorarán fantasmas cercanos en el calendario.

El paso por vestuarios le vino, a sendos equipos, como anillo al dedo. Sobre todo para un cuadro capitalino que saltó a morder tras la reanudación, en todo caso, apenas extendió sus tentáculos sobre la portería de Ismael. Más allá de un cabezazo claro y manifiesto de Ramón, todas las oportunidades residían en centros inenarrables, paupérrimos e inoperantes.

Al mismo tiempo que crecía el Toledo, apareció la polémica. Sancho Amat no señaló una pena máxima a favor visitante por mano dentro del área y, segundos después, Madalin desigualó la contienda tras superar a Ramón -con cierta carga- y burlar a Yelco. Fácil y sencillo. Al menos, eso dictó su culminación letal.

Impulso final

Hecho el destrozo y con algo más de veinte minutos para el pitido final, los toledanos se abonaron a la locura máxima, a ese clímax irrespirable lleno de faltas, protestas y llegadas sin fundamento. Abraham, que entró con el resultado en contra, efectuó algún que otro disparo. A ello le siguieron una sucesión de centros sin rematador alguno, volviendo a poner de manifiesto que a este CD Toledo se le ha olvidado lo que es marcar goles, algo que le hace alejarse de los puestos de ‘playoff’.

Ficha del partido

CF La Solana: Ismael, Pethrus, Dani Jódar, Venturini, Juli Cacho, Samu, Álex Jiménez, Josemi, Maxi Laso (Galego, minuto 57), Tete Vacas (Alí, minuto 77) y Madalin (Paulo, minuto 89).

CD Toledo: Yelco Ramos, Peteiro (Kupen, minuto 59), Ramón, Carlos Moreno (Gabri Salazar, minuto 77), Marcos González (Theo García, minuto 59), Martín Pérez (Abraham, minuto 59), Rodri, Pepe Delgado, Angelito, Chupi (Piochi, minuto 77) y Manu Gavilán.

Tarjetas: Carlos Moreno (amarilla, 67’), Ismael (amarilla, 87’), Juli Cacho (amarilla, 39’; doble amarilla, 90’), Angelito (amarilla, 90’) y Abraham (amarilla, 90’).

Gol: 1-0, Madalin (minuto 67).

Mario Peñalver

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