Castilla-La Mancha quiere que se mejoren las redes de distribución de electricidad para poder atender a la creciente demanda de energía y pasar así no solo de ser una despensa energética renovable, sino también un lugar donde se pueda hacer uso de ella, puesto que solo consumimos la mitad de la energía que generamos.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, se ha felicitado porque la región ya alcanza un 84% de su mix energético proveniente de energías renovables, alcanzando nada menos que la potencia de 17.700 megavatios, después de que en el año 2025 se hayan instalado 1.250 más.
La generación con fuentes renovables en la región ya llega al 69%, superando en un 13% a la media de todo el país, un año de récord para la región, puesto que el autoconsumo ya cuenta con 945 megavatios en las 54.536 instalaciones que hay por toda la región.
De hecho, este es un punto en el que, según ha destacado Gómez, quiere seguir haciendo hincapié el Gobierno de Emiliano García-Page, puesto que va a convocar ayudas para comunidades energéticas por valor de 10,6 millones.
Acabar con el «estrangulamiento» que sufren las subestaciones eléctricas
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha presentado alegaciones a la ampliación de la red eléctrica que plantea el Gobierno de España. La región quiere se amplíen las subestaciones planteadas en la región y que se dote de capacidad de absorber demanda eléctrica en la región a las existentes.
Todo ello para acabar con los «estrangulamientos muy importantes» que se están produciendo en la región, que además hacen que no se pueda utilizar la energía que se genera aquí «por la falta de distribución».
De hecho, la consejera ha recordado que Castilla-La Mancha no utiliza ni la mitad de la energía que se produce y esto está ralentizando la implantación de proyectos empresariales y bloqueando la ampliación de algunos ya existentes.
«Tenemos empresas que quieren implantarse, sino que también desarrollos urbanísticos que necesitan esa disponibilidad», ha remarcado Gómez.
Así ha explicado que hay planteadas 17 subestaciones nuevas para Castilla-La Mancha, pero cree que es necesario que «al menos» 23 de las ya existentes permitan la distribución en la región.
Cree que es una gran oportunidad que se extiendan nuevas líneas de alta tensión en la región, porque permitirá atender a la demanda existente, y ha recordado algunas de las que plantea el Gobierno, como la que «discurre por la zona de Ocaña y refuerza toda esta zona hasta Madrid, el corredor de la A-40, donde hay un desarrollo industrial muy importante».
También otra que franquea la zona este de la región, así como las que «suben desde Andalucía», pidiendo aprovecharse así en las provincias de Ciudad Real y Toledo.
