El Gobierno de Castilla-La Mancha, en palabras de la consejera portavoz del Ejecutivo, Esther Padilla, ha valorado la dimisión del ministro Óscar Puente, que es «un ejercicio de responsabilidad institucional».
«Posiblemente era la única decisión que podía tomar desde ese punto de vista», ha valorado la consejera a preguntas de los periodistas. Padilla no ha querido entrar ni en las causas, ni en las responsabilidades, ni en valorar la respuesta del Gobierno de España, puesto que se ha centrado en resaltar el trabajo que ha hecho el Gobierno regional, que fue «atender las necesidades de las personas y estar a la altura de la responsabilidad que nos ha tocado asumir».
«La única respuesta ha sido la coordinación, la colaboración y la transparencia»
Así, la consejera portavoz del Gobierno de Emiliano García-Page ha subrayado que han sido «unos días especialmente duros, marcados por la tragedia, por la preocupación», pero en medio de todo esto, ha resaltado, «la única respuesta que ha habido ha sido la coordinación, la colaboración, la transparencia y, sobre todo, estar al lado de las personas que lo han necesitado y lo necesitan».
«La prioridad del Gobierno regional fue poner todos los medios que teníamos» para atender la emergencia, según ha recordado.
Por ello, ha agradecido que «todo ha sido posible gracias a un gran equipo profesional, de tener unos servicios públicos fuertes, formados por personas muy bien formadas, con gran vocación y compromiso», el cual ha permitido «salvar vidas»,
Por último, ha querido alabar que su respuesta ha sido «probablemente es lo que la gente espera que hagan sus gobiernos y sus administraciones».
«Ha habido personas hospitalizadas, siguen familias sufriendo, no solo por eso, sino por los fallecidos. Probablemente van a sufrir durante mucho tiempo. Ante todo ello, Castilla-La Mancha ha sabido estar a la altura, ha respondido, ha gestionado. Ante las dificultades, sabemos responder con unidad, con solidaridad y mucha responsabilidad», ha concluido la consejera.
