El Gobierno de Castilla-La Mancha sigue esperando la documentación relativa a la propuesta del nuevo modelo de financiación autonómica que le tiene que enviar el Ministerio de Hacienda, con el que está dispuesto a dialogar a pesar de que mantiene una posición «diametralmente opuesta».
El Ministerio de Hacienda comunicó al Ejecutivo autonómico, en una carta enviada el pasado 1 de junio, que tiene intención de celebrar reuniones bilaterales con las comunidades autónomas y el Gobierno regional le contestó al día siguiente que si está dispuesto a dialogar, aunque le pidió documentación más técnica y extensa sobre la propuesta que aún no ha recibido, ha indicado este miércoles el consejero de Hacienda, Juan Alfonso Ruiz Molina.
A preguntas de los periodistas, Ruiz Molina ha considerado que esta documentación es necesaria para que el diálogo entre las dos administraciones sea más productivo, no solamente con datos de 2023 como determinaba en la carta el departamento ministerial, sino para ver la evolución hasta 2027.
La misma posición que en 2017
El titular de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital ha asegurado que el Gobierno regional está dispuesto a dialogar sobre financiación autonómica, aunque ha aclarado que sigue manteniendo la misma posición que ya tenía en 2017.
Desde ese año «no nos hemos movido un ápice», ha recalcado el consejero, que ha añadido: «Lo hicimos con el ministro Montoro, lo hemos hecho con la ministra Montero y yo no tengo ningún inconveniente en explicar cuál es la propuesta de financiación que tiene la comunidad autónoma».
Esta propuesta «es diametralmente diferente al modelo que han pactado el Gobierno central y Esquerra», ha advertido el consejero de Hacienda, quien entiende: «Adolece de un problema, y es que no ha sido con creación multilateral, sino bilateral entre el Gobierno central y un partido político independentista».
En este sentido, ha hecho hincapié en que el modelo que defiende Castilla La Mancha «es aquel que tiene que poner el énfasis en el coste real que nos supone a las comunidades autónomas prestar los servicios de nuestra competencia».
«Y desde luego, no poner el énfasis en la capacidad tributaria que tenga cada territorio, porque tengo que recordar que los impuestos y los servicios públicos los pagan y los reciben los ciudadanos y no los territorios», ha mantenido el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital.