La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (Ceees), en coordinación con la patronal toledana Fedeto, ha solicitado al Gobierno una rebaja temporal de los impuestos que gravan los combustibles para contener la escalada de precios que se está produciendo a consecuencia de la inestabilidad en Oriente Medio.
Coordinación entre las dos organizaciones
En un comunicado remitido este domingo, Fedeto ha explicado que las dos organizaciones -que comparten presidente, Javier de Antonio- se han coordinado para impulsar la propuesta como ya hicieron durante la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania.
Las propuestas
Ceees ha propuesto reducir del 21 % al 10 % los combustibles de automoción, una rebaja que supondría un abaratamiento inmediato de 0,15 euros en los surtidores.
Por otro lado, la reducción temporal del 50 % en el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) aplicado al gasóleo para compensar la recaudación extra por el IVA derivada de los altos precios, se traduciría en una bajada de 0,22 euros para cada litro de diésel; en el caso de la gasolina la reducción temporal propuesta es del 40 % del IEH.
Fedeto ha explicado que este tipo de medidas fiscales son «más eficaces y más fáciles» de aplicar que el sistema de bonificaciones directas en surtidor que se puso en marcha durante 2022, cuya implementación conllevó «importantes» problemas de gestión y obligó a las estaciones de servicio a adelantar el importe de los descuentos aplicados a los consumidores.
La organización empresarial toledana ha recordado que la experiencia de aquella medida generó importantes cargas financieras, administrativas e informáticas para las estaciones de servicio, por lo que ha señalado que la reducción directa de impuestos constituye un mecanismo más ágil y eficaz para trasladar el ahorro al consumidor final.
Podrían necesitarse medidas extraordinarias otra vez
No obstante, Fedeto ha advertido de que si la inestabilidad se prolonga y los precios de los carburantes continúan aumentando, podría ser necesario recuperar algunas de las medidas extraordinarias que el Gobierno de España puso en marcha durante la crisis energética derivada de la guerra de Ucrania.
Entre ellas, considera que debería contemplarse el apoyo específico a los sectores empresariales más intensivos en el uso de combustibles, mediante una bonificación de 20 céntimos por litro de combustible, siempre que su gestión no se articule a través de las gasolineras ni las obligue a adelantar o financiar los descuentos sino que se apliquen mecanismos directos de compensación desde la Administración.
La patronal toledana ha señalado que la situación actual exige anticipar mecanismos de respuesta que permitan proteger tanto a los consumidores como al tejido empresarial ante posibles tensiones prolongadas en los mercados energéticos.
