El presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (Cecam), Ángel Nicolás, ha asegurado este martes que la patronal castellanomanchega no tiene problemas con el proceso de regularización de inmigrantes iniciado por el Gobierno de España, aunque ve necesario establecer un itinerario formativo.
A preguntas de los medios antes de reunirse con la presidenta de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Ángela de Miguel, Nicolás ha afirmado que sectores como la construcción o el transporte necesitan de trabajadores.
En este sentido, ha abogado por trazar un itinerario formativo para que estas personas «no estén en el país sin nada que hacer», sino con una formación previa para poder acceder a todos esos puestos de trabajo que están sin cubrir«. «Ahora mismo hay ofertas de trabajo que no se cubren y no se cubren porque no hay formación o no hay gente que quiera acceder ahí».
«Ahí no ponemos ninguna pega, lo que sí estamos diciendo es que las cosas hay que hacerlas con orden y que a las personas que vienen de manera ilegal a este país no se las puede dejar en la calle porque no tienen otra cosa que hacer que delinquir para comer, lo que haríamos cualquiera. Y lo que hay que hacer es acogerlas con un itinerario formativo que les procure un futuro y poder tener una vida medianamente normal», ha aseverado.
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Orientación laboral
En la misma línea se ha pronunciado la presidenta de Cepyme, quien se ha mostrado favorable de diseñar es un modelo donde se trabaje con estas personas que se van a regularizar, «en la parte de formación y en la parte de orientación hacia el empleo».
En su intervención, De Miguel ha lamentado que en España hay desde la pandemia 25.000 microempresas menos, por lo que ha señalado que las políticas públicas que no están pensadas para la empresa más pequeña y con «unas exigencias de todo tipo», hacen «inviables» las microempresas en el país.
«Los principales retos a los que se enfrenta ahora la microempresa en España, aparte de esa complejidad y carga regulatoria que no está pensada para ellas y a la que es imposible que se adapte, es el aumento de costes laborales», ha dicho, para unir a ello también el absentismo laboral.