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lunes, 5 de diciembre de 2022
Una magnífica iniciativa - 24 marzo 2018 - Toledo

El colegio Conde de Ruiseñada de Portillo (Toledo) dejó a un lado los libros de texto y los marcados ritmos del calendario escolar para ofrecer a sus alumnos la oportunidad de convertirse por unas horas en unos auténticos arqueólogos. Un equipo de pequeños profesionales, formado por 34 alumnos de 5º y 6º de Primaria, participaron en el taller «El Reino Visigodo de Toledo» organizado por la empresa toledana «Pequeños Arqueólogos».

Se trata de una nueva experiencia educativa que pretende acercar a las aulas el patrimonio arqueológico de Toledo y de Castilla-La Mancha y en el que el equipo formado por los arqueólogos Rubén Pérez y Francisco José Rufián y la Alfarera Oficial de la JCCM Silvia del Mazo vienen volcando sus esfuerzos desde hace unos años con buenos resultados. Estos talleres complementan los conocimientos adquiridos en el centro escolar y permiten a los estudiantes reforzar lo aprendido.


A diferencia de las lecciones tradicionales, este tipo de actividades permite acercar el patrimonio histórico y arqueológico al ámbito educativo a través de una aplicación práctica. En lugar de datos, nombres y fechas lo niños aprenden cómo era el proceso de elaboración de algunos de los objetos decorativos y de uso cotidiano de pueblos íberos, romanos y visigodos. Es en este proceso donde niños y jóvenes pueden aprender mucho de cómo vivían y cómo se estructuraba la sociedad.

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Sus profesores, Rosa María del Olmo y Gonzalo Sánchez, inciden también en la utilidad de realizar trabajos manuales en una época donde lo digital ha ganado mucho terreno a otro tipo de actividades: «Les da un repspiro y les enseña una nueva manera de entender las cosas».

Réplica de las fíbulas aquiliformes de Alovera

Una de las señas de identidad de «Pequeños Arqueólogos» es que las piezas utilizadas en sus talleres están realizadas artesanalmente, utilizando como modelo objetos encontrados en la región. «Buscábamos que nuestro material tuviera rigor histórico, que les sirviera para aprender sobre la manera en que se concebieron los diferentes objetos y sobre cómo se estructuraba la sociedad», explica Pérez.

[ze_image id=»231912″ caption=»Los alumnos trabajan en la decoración de las fíbulas.» type=»break_limited» src=»http://ecmadm.encastillalamancha.es/wp-content/uploads/2018/03/Pequeños_Arqueologos_Portillo_18_19.jpg» urlVideo=»» typeVideo=»» ]

Para este taller visigodo, niños y niñas tuvieron la oportunidad de pintar una figura a escala real de las fíbulas de Alovera, unas piezas con forma de águila del siglo VI (Guadalajara) que se pueden ver en el Museo Arqueológico Nacional. Aunque esta centenaria obra de orfebres visigodos, hallada en la necrópolis del Camino de la Barca, está realizada en oro, las clases populares utilizaban fíbulas de cobre decoradas con esmaltes que al cristalizar simulaban las piedras preciosas que portaban las clases con mayor nivel social.

Datos como estos «ya no se les olvida porque lo han estado trabajando con sus propias manos a la vez que escuchaban cómo era todo el proceso», señala la también directora del centro, Rosa María del Olmo. Entre pincelada y pincelada, los estudiantes comentaban lo aprendido: para qué se utilizaban las fíbulas, por qué se utilizaba el rojo y cómo se obtenía, qué diferencias había entre las calses bajas y las más poderosas… Mientras, Silvia y sus tutores revisaban el trabajo: «Lo bueno aquí es que no intentamos que todos sigan el mismo ritmo, cada uno necesita unos tiempos distintos, que es algo que a veces también se olvida».

Pequeños arqueólogos, una experiencia educativa pionera en España

La original propuesta le ha valido a «Pequeños Arqueólogos» varios reconocimientos. Hace unos meses su proyecto fue premiado por la Universidad de Córdoba donde la idea gustó mucho como promoción del patrimonio en el ámbito educativo. Más recientemente, la Unión Europea les ha concedido el sello del Año Europeo del Patrimonio Cultural.  ”La mejor prueba de que nuestras actividades gustan es que la gente nos pregunta que cuándo va a ser el próximo taller”, apunta Pérez.

Actualmente son siete los talleres que ofrecen a alumnos de 5 y 6 de Primaria, ESO y Bachiller de la provincia. Este es el primer año que se pone en marcha un taller dedicado a la época visigoda, tal como explica el equipo: “En la provincia de Toledo hay muchos ejemplos de los visigodos y sin embargo es una etapa a la que no se les presta suficiente atención en los libros de texto”.

[ze_summary text=»El material empleado en los talleres se elabaora artesanalmente utilizando como modelo objetos encontrados en los yacimientos de Castilla-La Mancha»]

El material empleado en los talleres se elabaora artesanalmente utilizando como modelo objetos encontrados en los yacimientos de Castilla-La Mancha[/ze_summary]

Detrás de esta experiencia educativa hay meses de preparación, cuenta Silvia del Mazo, que es la encargada de realizar el diseño de las piezas y de su fabricación artesanal. Los yacimientos arqueológicos de Castilla-La Mancha son la mejor inspiración: Carranque, Santa María de Melque … Una vez se tiene el patrón, hay que realizar las matrices para obtener los moldes y replicar las figuras. Todo ello teniendo en cuenta sus posibilidades de uso en el aula: “Son unos seis meses de trabajo. También tenemos qué ver cómo funcionan con los niños y las posibilidades que ofrecen para poder realizar la explicación”, explica del Mazo.

A ello hay que sumarle el estudio de los contenidos, su adaptación a los distintos niveles educativos y su organización para poder exponerlos de una forma amena. Parte de los contenidos trabajados desde Pequeños Arqueólogos han dado lugar a una serie de cuentos que el equipo ha publicado junto con la Diputación de Toledo.

Se trata de una inversión de cara al futuro ya que, como explica Silvia, “con los mayores no podemos hacer mucho, pero los niños luego lo cuentan en casa y animan al resto a ver las cosas que han aprendido; ellos son las generaciones que continuarán con este trabajo, por eso es tan importante concienciarles del valor del patrimonio”.

[ze_image id=»231943″ caption=»Alumnos 5º y 6º de Primaria del Colegio Conde de Ruiseñada de Portillo (Toledo), junto sus profesores y los organizadores del taller.» type=»break_limited» src=»http://ecmadm.encastillalamancha.es/wp-content/uploads/2018/03/Pequeños_Arqueologos_Portillo_1a.jpg» urlVideo=»» typeVideo=»» ]

Los «artistas» que participaron en la decoración de las fíbulas fueron: Aya Bakkali, Iman Benomar, Ali Benomar, Ayman Benomar, Hala Benomar, Daniel Cardona, Manuel García, Alonso González, Guillermo Hernández, Nafie Kostit, Eva López, Lucía López, Tania Martín, Alba Nombela, Yousra Rkiouak, Rafael Rubio, Aboubakr Samadi, Javier Stanescu y Francisco Valcárcel del grupo de 5º de Primaria.

El grupo de 6º de Primaria aporto´ a sus talentos Bouchra Benomar, Iman Benomar, Kholoud Benomar, David Blanco, Christian Diéguez, Khaula El Jghairi, Irene Gómez, Francisco Javier Gómez, Iker Gómez, Samia Hamjan, Lina Jghiri, Otman Kostit, Carmen Martín, Álvaro Martín y Eva Moreno.

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