Un total de 7.171 de los 10.471 llamados a ocupar una de las 543 plazas convocadas al Cuerpo de Maestros han participado en la mañana de este sábado en el proceso de oposición de 2026, un 68,48%.
En la provincia de Toledo, de los 3018 opositores llamados a participar en el proceso lo han hecho 1947 (un 64,51%); en la de Cuenca, de los 1560 lo han hecho 1051 (un 67,37%); en la de Ciudad Real, de los 1476 lo han hecho 1042 (un 70,60%), en la de Albacete, de los 3217 lo han hecho 2276 (un 70,74%) y en la de Guadalajara, de los 1200 han participado 855 (un 71,25%).
El director general de Recursos Humanos, José Manuel Almeida, ha destacado que la jornada se ha desarrollado “con total normalidad” y ha agradecido el trabajo de los 115 tribunales, que tendrán que desempeñar su función hasta finales de julio, ha informado en nota de prensa la Junta.
Del mismo modo, el director general ha subrayado la «apuesta» del Gobierno regional por la estabilidad del empleo público docente y ha recordado que, en estos últimos 10 años, se han convocado más de 8.400 plazas.
Las pruebas selectivas se están desarrollando de forma descentralizada en las cinco provincias de Castilla-La Mancha con el objetivo de facilitar la organización del proceso y garantizar su correcto desarrollo. La distribución de especialidades establece que Albacete ha acogido las pruebas de Educación Primaria, mientras que Ciudad Real ha sido la sede de las especialidades de Inglés y Música.
Por su parte, en Cuenca se han celebrado los exámenes correspondientes a Educación Física y Audición y Lenguaje, mientras que Guadalajara ha acogido las especialidades de Pedagogía Terapéutica y Francés. Finalmente, la provincia de Toledo ha sido la sede de las pruebas de Educación Infantil.
Las pruebas selectivas para el Cuerpo de Maestros se estructuran en una fase de oposición y una fase de concurso de méritos. La fase de oposición incluye una primera prueba destinada a evaluar los conocimientos específicos de cada especialidad, compuesta por el desarrollo de un tema escrito y una parte práctica adaptada a la especialidad correspondiente.
Los aspirantes que superen esta primera prueba deberán realizar una segunda prueba centrada en la aptitud pedagógica, que consiste en la defensa de una programación didáctica y la exposición de una unidad didáctica o situación de aprendizaje. Posteriormente, en la fase de concurso, se valorarán aspectos como la experiencia docente, la formación académica y otros méritos profesionales.