Se llama Ernesto Bautista Saturino Díaz, trabaja en una escuela rural de un pueblo de Toledo y ha sido nombrado como el segundo mejor docente de España.
En los prestigiosos premios Educa Abanca, conocidos como los «Goya de la Educación», este maestro del CRA Villas del Tajo, que engloba las escuelas de Puente del Arzobispo, Torrico y Valdeverdeja, ha sido uno de los nombres propios.
La gala de entrega de premios se celebró este sábado 31 de enero en A Coruña. En el turno de agradecimientos, Ernesto se quiso acordar y destacó el papel que tienen los ayuntamientos de estos municipios para la «colaboración constante» con los centros educativos.
“Siempre que he necesitado ayuda, recursos o facilidades para llevar a cabo proyectos educativos, he encontrado una respuesta positiva”, señaló, poniendo en valor la importancia de la cooperación entre la escuela y las administraciones locales para enriquecer las oportunidades de aprendizaje del alumnado.
Tras conocerse el fallo, Ernesto Bautista Santurino Díaz quiso dedicar este reconocimiento a su alumnado, por ser la principal fuente de inspiración diaria, y a las familias, por su confianza, apoyo y participación activa en el proceso educativo. También expresó su agradecimiento a su familia, por el respaldo constante a lo largo de su trayectoria personal y profesional.
Con este reconocimiento, Santurino, en un comunicado de prensa, reafirma «su compromiso con una educación transformadora, activa y centrada en el alumnado, contribuyendo a dignificar la profesión docente y a visibilizar el papel clave que desempeña la escuela, también la rural, en la construcción de una sociedad más justa y preparada para el futuro».
Un exigente proceso de selección
El reconocimiento llega tras un exigente proceso de selección en el que participan alumnado y familias, cuyas nominaciones son posteriormente evaluadas por un comité independiente de expertos en educación y también evalúan al candidato. En este contexto, el segundo puesto obtenido por Santurino supone no solo un logro personal, sino también un reconocimiento al impacto real de su trabajo en la comunidad educativa.
Uno de los rasgos que define su trayectoria es la incorporación sistemática de metodologías activas en todos sus proyectos educativos. Su práctica docente se fundamenta en enfoques como el aprendizaje basado en proyectos, la gamificación, el trabajo cooperativo y el uso pedagógico de las herramientas digitales, situando al alumnado en el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje y favoreciendo experiencias significativas, motivadoras e inclusivas.
Este reconocimiento adquiere además un valor especialmente significativo al tratarse de un maestro de un Colegio Rural Agrupado (CRA) que logra situarse en el listado nacional de nominaciones de los Premios Educa Abanca. Un hecho que pone en valor el enorme potencial pedagógico de la escuela rural y demuestra que la innovación y la excelencia educativa no dependen del contexto, sino del compromiso y la implicación del profesorado.
