La capitana enfermera Elena Gómez Oliva, destinada en la Academia de Infantería de Toledo, ha defendido el papel de la mujer y la importancia del compañerismo en las Fuerzas Armadas.
Especialista en Urgencias y Emergencias en operaciones, ha explicado durante su intervención en la IX Jornada Soy Mujer de ENCLM, celebrada en el campus de Toledo de la UCLM, que fue seguida por unos 200 alumnos, cómo la enfermería militar exige tanto preparación sanitaria como formación militar.
Gómez Oliva ha relatado que su llegada a las Fuerzas Armadas fue casi casual. En aquel momento trabajaba como enfermera interina en el sistema sanitario público, cuando una compañera le propuso presentarse a las oposiciones de enfermería militar.
«Yo desconocía completamente ese mundo», ha reconocido. Aun así, decidió presentarse como un reto personal, pero sin jamás plantearse que su género fuera a ser un obstáculo.
«No he perdido ninguna oportunidad por ser mujer»
Tras aprobar la oposición en 2012, inició la formación militar inicial, una etapa que le generó muchas dudas. «Era formación puramente militar y nada sanitaria, y pensaba: ‘¿Qué hago yo aquí con mis pacientes?», ha recordado.
Con el tiempo, sin embargo, comprendió el valor del trabajo en equipo y el compañerismo dentro de las Fuerzas Armadas. La capitana ha subrayado que no considera haber tenido que superar más obstáculos que sus compañeros hombres.
«Cada uno tiene que esforzarse en su parte más débil. Tenemos bases físicas diferentes, pero nos ayudamos unos a otros para ser igual de operativos» ha explicado.
Gómez Oliva ha defendido que la igualdad en las Fuerzas Armadas es hoy una realidad. «No he perdido ninguna oportunidad por ser mujer. Si he tenido oportunidades ha sido por méritos: acabar la tesis, especializarme y trabajar», ha señalado.
Actualmente, las mujeres representan aproximadamente el 13% de las Fuerzas Armadas y cerca del 11% en el Ejército de Tierra, aunque en áreas como enfermería la presencia femenina alcanza cerca del 50%.
Para la capitana, el liderazgo no depende del género, sino de la confianza que se genera dentro del equipo. Tras el fallecimiento de un superior que era referente en su unidad, asumió progresivamente ese papel. “El buen liderazgo se gana con la confianza de los compañeros».
Compañerismo e implicación
Actualmente, su trabajo en la Academia de Infantería combina varias funciones: atención sanitaria, docencia, gestión e investigación. En el ámbito asistencial atiende consultas, bajas médicas y formación sanitaria, mientras que en la parte docente enseña a los militares a actuar ante bajas en combate o en entornos hostiles, siguiendo doctrinas específicas de atención táctica.
Uno de los aspectos más difíciles de su trabajo, según ha relatado, no es la dureza física de las misiones, sino la carga emocional. «Lo más duro es atender a un compañero. En el mundo civil no se genera el mismo vínculo que cuando trabajas y convives con alguien día a día», ha afirmado.
Como mensaje final para los estudiantes, ha insistido en dos valores fundamentales para cualquier profesional: el compañerismo y la implicación. «Cuando lucháis por una nota podéis acabar pisando a otros. Pero el compañerismo es esencial. Y en cada proyecto en el que os metáis, no hagáis las cosas a medias», ha concluido.
La IX Jornada Soy Mujer cuenta con el patrocinio del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, de la Diputación de Toledo, del Ayuntamiento de Toledo y del Colegio de Enfermería de Toledo.
