María Carrobles, periodista y futbolista, única castellanomanchega en la nueva Junta Directiva de la Real Federación Española de Fútbol, dio su testimonio de vida como ponente en la Jornada ‘Soy Mujer’ de ENCLM, celebrada en el campus de Toledo de la UCLM, que fue seguida por unos 200 alumnos de las facultades Enfermería y Educación.
Dio un testimonio memorable.
María Carrobles, también entrenadora de fútbol, toledana, se preguntó que hizo ella para estar en la jornada, así como para estar en la RFEF, lo que da idea de “nuestro listón de alta exigencia” de las mujeres.
Contó su vida, cómo quiso ser futbolista profesional ya a los 8 años. Sus padres la apoyaron. Dejó su equipo del colegio para estar en el Trocadero de fútbol sala, un equipo heterogéneo e incipiente, donde se enamoró de este deporte.
Pero el equipo desapareció cuando iba a subir a Primera. Jugó en varios equipos de Toledo cuando llegó la convocatoria con la selección regional. Pero llegó la primera lesión, en un partido en Talavera, su rodilla falló.
El mundo se le vino encima, con 14 años. Pensaba que solo era un esguince, pero se rompió el cruzado. Creía que su carrera acababa. No le operaron hasta 10 meses después. La operaron. Se enfrentó sola a la lesion, ya que el club apenas tenía estructura sanitaria. Estuvo 2 años fuera de las pistas.
Testimonios de mujeres que rompen techos de cristal e inspiran, en la IX Jornada Soy Mujer de ENCLM
Le apoyó su familia y quería volver. Pero ya le decían: «Deja el fútbol». Pero no lo dejó. La lesión le marcó la vida y la forjó. Siguió jugando a y los 18 años tuvo que elegir. Se licenció en periodismo y compaginó su carrera con el deporte. Ya jugó en Primera.
Aunque la dedicación aumentó. Pero al llegar al máximo nivel, se volvió a lesionar. Se rompió el cruzado. Pero no dejó el deporte.
La volvieron a operar, a pesar de la nueva lesión en 5 de carrera. Se rompió el menisco. Otra operación. Pero no dejó el fútbol sala. Siguió jugando. Ya no quería ganar títulos, solo disfrutar.
Acabó la carrera, volvió a casa y empezó a trabajar. Compaginó el trabajo y el deporte. Su equipo de entonces, el Villalba, desapareció por falta de ayuda. Fue cuando le ofrecieron jugar en el Mora, en el que entró, pero se rompió el menisco izquierdo. Siguió y el equipo ascendió a Segunda, donde estuvo 10 años.
Y llegó el mazazo: la echaron junto a otras jugadoras veteranas, con las que se reunió en el Toledo FS. Pensaba que el deporte le debía algo, todo lo contrario: le aportó todos sus valores.
Y cuando recibió la medalla de bronce en el primer Mundial de fútbol sala femenino de la historia, tras 30 años de espera… todas las cuentas estaban saldadas. «Esta medalla enseña todas mis cicatrices», acabó.
Lo que más le dolió fue la pulañada moral del Mora y asegura que, como directiva de la RFEF, anque el actual presidente ha hecho una directiva paritaria de corazón, a lo largo de su carrera deportova se ha encontrado con mucho machismo.
La IX Jornada Soy Mujer cuenta con el patrocinio del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, de la Diputación de Toledo, del Ayuntamiento de Toledo y del Colegio de Enfermería de Toledo
