El municipio de Membrillera, a unos 45 minutos de Guadalajara capital cuenta con una alcaldesa muy especial, se trata de Leopoldina Peinado, una mujer que lleva 35 años al frente del Ayuntamiento y que poco a poco a ido cambiando el pueblo con la ayuda de sus vecinos. Desde ese momento «el pueblo ha cambiado bastante era un pueblecito pequeño, más pequeño todavía, y poco a poco ha ido cambiando porque se ha edificado bastante», apunta Leopoldina.
Solo tres alcaldesas
En 1991 solo había tres alcaldesas en la provincia de Guadalajara, y una era Leopoldina, natural de Salamanca, que vivió 20 años en Barcelona y Tarragona y se traslado a Membrillera porque se casó con un vecino del pueblo. Leopoldina recuerda esos primeros momentos con pocas mujeres al frente de los ayuntamientos: «la mujer, no sé si es que no se atrevía a presentarse o es que no pensaba que podía hacerlo, es que estaba también peor mirado». Después de 35 años considera que ser alcaldesa es «dedicar mucho tiempo, aguantar mucho. Yo suelo decir que es pedir mucho y conseguir poco».

Membrillera Foto: ADEL Sierra Norte
Cambios en el pueblo
En estas tres décadas y media el pueblo ha cambiado físicamente y también en cuanto a infraestructuras y servicios. Lo primero que hicimos fue «una asociación cultural. Lo primero que pensamos fue hacer una piscina, pusimos las conducciones para tener el agua potable en las casas, una biblioteca, el campo de fútbol, el frontón, la plaza de toros. Además las viejas escuelas se convirtieron en la nueva Biblioteca y ahora en un centro polivante».
Otro de los servicios que se crearon es la Residencia del pueblo hace 21 años, con 8 plazas y que da servicio a sus vecinos que «están perfectamente atendidos por las grandes profesionales».
Hace unos días fue homenajeada por la Diputación Provincial como ejemplo de mujer rural por sus años como alcaldesa. Leopoldina agradece este reconocimiento a una institución que ha apoyado en muchas de las infraestructuras del pueblo: «Si no fuera por la Diputación provincial la inmensa mayoría de nuestros pueblos no subsistirían. El agua, el alumbrado, un simple arreglo de caminos, todo depende muchas veces de la Diputación. “
Membrillera
Membrillera es un pueblo pequeño, pero con mucho espacio natural «la superficie del pueblo es muy grande, entonces tenemos monte, tenemos pinares. Siempre ha habido mucho regadío».
El casco urbano mantiene un conjunto de arquitectura tradicional serrana, con construcciones de piedra que se adaptan al relieve y al clima de la zona. La disposición compacta del núcleo y sus calles sencillas permiten recorrer el municipio con facilidad, apreciando su identidad rural.
El entorno natural es uno de los principales atractivos turísticos. Muy cerca se encuentra el Parque Natural del Barranco del Río Dulce, un espacio protegido de gran valor ecológico y paisajístico, con cañones, cortados y senderos señalizados ideales para el senderismo y la observación de aves.
Además, el término municipal se integra en un paisaje de transición entre la campiña y la sierra, ofreciendo rutas rurales que combinan campos cultivados, pequeños arroyos y zonas de monte bajo.
Membrillera cuenta con 95 habitantes, y uno de ellos, Leopoldina, decidió hace 35 empezar a cambiar su pueblo y podemos decir que lo ha conseguido con su esfuerzo y la ayuda de sus vecinos.
