Uno de los reclamos turísticos de las capitales españolas es visitar la catedral de ese lugar porque suele ser uno de los ejemplos de Patrimonio más importantes de la localidad, ejemplos son la Catedral de Léon, Burgos, Madrid o Toledo por ejemplo.
En Castilla-La Mancha se da un caso curioso, porque Guadalajara, capital de la provincia no tiene catedral, se debe a que comparte diócesis con el municipio de Sigüenza, la diócesis Sigüenza-Guadalajara y la sede episcopal se estableció en Sigüenza desde la Edad Media, por tanto la catedral está en Sigüenza.
Concatedral de Guadalajara
Guadalajara cuenta con la concatedral de Santa María la Mayor, precisamente de donde salían la mayoría de las imágenes del Viernes Santo de Guadalajara. La iglesia es una de las diez parroquias que existieron en Guadalajara, al menos, desde la Baja Edad Media. La construcción actual data de finales del siglo XIII o principios del XIV; es considerada como obra mudéjar, siendo el ladrillo y el mampuesto, junto a unos pequeños detalles de cerámica verde, sus materiales más empleados. El exterior nos muestra tres magníficas puertas mudéjares de entrada al templo; una de ellas, la que daba acceso a su antigua sacristía, se encuentra hoy en día condenada. Destaca de su exterior la esbelta torre de ladrillo, sin duda alguna, uno de los símbolos plásticos y emblemáticos más destacados de Guadalajara.
El interior del templo, nos muestra una planta de tres naves, separadas por fuertes pilastras y arcos de medio punto y sobre el crucero una sencilla cúpula con linterna, construidas a principios del siglo XVII; todo ello de influencia barroca.

Concatedral Santa María foto: santamarialamayor
Catedral de Sigüenza
La catedral de Guadalajara, es la catedral de Sigüenza, a unos 40 minutos de la capital y una visita imprescindible en la provincia. Además la Ciudad del Doncel es el segundo destino turístico de Castilla-La Mancha.
La Catedral de Santa María de Sigüenza es el origen, el eje y el símbolo de la ciudad. Elevándose poderosa sobre el caserío medieval, su silueta de templo-fortaleza domina el paisaje urbano y recuerda el papel estratégico, religioso y político que Sigüenza desempeñó durante siglos en la historia de Castilla.

Catedral de Sigüenza.
Historia
Las obras de la catedral comenzaron en el año 1124, tras la conquista cristiana de Sigüenza, impulsadas por su primer obispo y señor, Bernardo de Agén, figura clave de la Reconquista y artífice de la reorganización eclesiástica del territorio. Desde sus inicios, el edificio fue concebido no solo como templo religioso, sino también como elemento defensivo dentro del sistema fortificado de la ciudad.
La construcción se prolongó durante toda la Baja Edad Media, quedando esencialmente concluida en el siglo XV. A partir de entonces se añadieron nuevas dependencias y espacios como la girola, sacristías, capillas y una rica ornamentación interior que refleja la evolución de los estilos artísticos a lo largo de los siglos.
Exteriormente, la catedral presenta un aspecto severo y militar. Sus dos torres flanqueando la portada occidental refuerzan la imagen de fortaleza, recordando que, en tiempos convulsos, el edificio debía servir también como baluarte defensivo. Originalmente integrada en la muralla urbana, la catedral fue ganando independencia a medida que se derribaban tramos del recinto para ampliar tanto el propio templo como la Plaza Mayor.
Las portadas principal y meridional son de estilo románico, pertenecientes a la primera fase constructiva, aunque incorporan añadidos posteriores de época barroca y neoclásica. En su interior, la catedral se convierte en un auténtico museo vivo de estilos artísticos: románico, gótico, cisterciense, renacentista, plateresco, barroco y neoclásico conviven en armonía.
Rincones especiales
La planta de la catedral es de cruz latina, consta de tres naves, un amplio transepto y una capilla mayor rodeada por la girola. Entre las muchas capillas laterales, altares, coro, presbiterio, etc., que guarda esta catedral figuran obras señeras del arte español. En el brazo izquierdo del transepto, que cae sobre el altar de Santa Librada, hay que admirar un rosetón de remarcable ejecución.
El interior, muy sobrio, consta de tres naves separadas por fuertes pilares. Las naves laterales son de menor altura que la central y pertenecen al siglo XIII
Capilla del doncel
Ocupa el extremo meridional del transepto y se abre a él por una magnífica portada de comienzos del siglo XVI, de composición y decoración netamente renacentistas, con primorosas labores platerescas y coronada por una composición de la adoración de los reyes magos. Es obra de Francisco de Baeza, y la mandó labrar el obispo de Canarias Fernando de Arce, hermano del Doncel. Martín Vázquez de Arce fue un noble, militar y caballero de la Orden de Santiago castellano. Conocido como el «Doncel de Sigüenza», fue un guerrero culto de la corte de los Mendoza que murió a los 25 años en la Guerra de Granada.

Capilla Doncel Foto: Catedral de Sigüenza
Coro
El coro es un gran conjunto oscuro y severo situado en alto, en el centro de la nave principal influencia de la Francia del siglo XII. Se compone de 84 sitiales formando dos órdenes; el segundo colocado en un plano más alto que el anterior. Ambos órdenes están finamente tallados, por gente hispana, dado el desarrollo en superficie, con arreglo al gusto gótico abstracto (decoración geométrica sin imaginería) castellano de fines del siglo XV,
Presbiterio y altar mayor
Fue ejecutada por los maeses Francisco Martínez y Domingo de Zialceta, rejero vascongado, que la forjaron en el breve tiempo de cuatro años, quedando colocada a mitad del año 1633. Cinco años después se pintó y doró adicionándole el Calvario que hoy tiene por coronación y que ejecutó maese Juan Rodríguez Soberal.
Sacristia de las cabezas
La Sacristía de las Cabezas consta de una majestuosa portada renacentista, construida por los entalladores Juan y Pedro de Juega en 1592. Su diseño se debe a Alonso de Covarrubias, y su ejecución a diversos maestros.
El interior se forma por una estancia, dividida en cuatro tramos, de planta rectangular. Su bóveda es encañonada y sorprende por la extraordinaria decoración del techo. Se cubre con centenares de casetones con 304 cabezas grandes y expresivas y más de 3000 en menor tamaño. Son hombres y mujeres de distintas edades y todo tipo de estatus social (hay obispos, monjes, guerreros, reyes, campesinos y nobles).

Sacristía de las Cabezas Foto: Catedral de Sigüenza
Estos son algunos de los detalles de la catedral de Sigüenza, pero en una visita en primera personas se descubre la majestuosidad de uno de los templos más bonitos de España.
