UGT Servicios Públicos ha trasladado hoy la “enorme preocupación” que hay entre los más de 2.200 trabajadores y trabajadoras del sector del transporte sanitario en la región debido a que, después de años de espera, de sacrificio y de congelación salarial, “nos encontramos en un escenario profundamente injusto para quienes diariamente sostienen un servicio esencial para la ciudadanía”.
En rueda de prensa celebrada hoy en Guadalajara, el secretario de Sanidad de UGT Servicios Públicos Castilla-La Mancha, Fernando Peiró, y el responsable regional del sector de Transporte Sanitario del sindicato, Serafín García, señalaban que el nuevo contrato del servicio de transporte sanitario -cuya aplicación se ha retrasado, previsiblemente, a octubre o noviembre- “vuelve a olvidarse de las personas trabajadoras. Se habla de ambulancias, se habla de tecnología, se habla de equipamiento, pero nadie habla de los profesionales” y es que “no existe ninguna garantía de mejora salarial, ningún compromiso de recuperación del poder adquisitivo perdido ni ninguna solución para una plantilla que lleva años soportando condiciones cada vez más difíciles”.
Recordaban que estas plantillas llevan más de 12 años con los sueldos congelados. Frente a ello “se nos dice que el convenio es un problema exclusivo entre empresas y sindicatos pero la realidad es muy distinta. La Administración fija las condiciones económicas del contrato y los recursos disponibles. La Administración es la que decide cuánto cuesta el servicio, de ahí que sea imposible desvincular la financiación pública de las condiciones laborales de quienes prestan el servicio”.
Los responsables sindicales lamentan también que en ningún momento se ha dado cumplimiento al artículo 22 del convenio que contempla la participación y vigilancia de los agentes sociales en relación con los contratos de transporte sanitario. “Quienes conocen el trabajo diario no fueron escuchados y hoy estamos viendo las consecuencias”.
Desde UGT Servicios Públicos Castilla-La Mancha se pone de manifiesto que uno de los aspectos que más preocupan a las plantillas es el estado de las ambulancias, muchas de las cuales han superado su tiempo de vida útil “y lo seguirán haciendo después de la resolución del Sescam que permite a las empresas utilizarlas más allá de los 10 años de antigüedad”.
“Esta situación no surge de la casualidad; es consecuencia directa de los retrasos acumulados durante años en la renovación de la flota. Ahora nos encontramos con una situación extraordinaria que se pretende solucionar mediante medidas excepcionales que permiten prolongar la utilización de vehículos que ya deberían haber sido sustituidos”.
El sindicato pedía hacer una reflexión profunda ante este hecho porque “estamos hablando de vehículos sanitarios; estamos hablando de seguridad; estamos hablando de pacientes; y estamos hablando también de trabajadores y trabajadoras”. Son demasiado habituales -añadía- las averías recurrentes, los problemas de climatización de los vehículos, las incidencias mecánicas, las dificultades para desarrollar con normalidad un servicio de emergencia debido a este estado de las ambulancias…
“Y creemos que ningún profesional debería verse obligado a prestar asistencia sanitaria en condiciones que puedan comprometer la seguridad. Ni la suya. Ni la de los pacientes. Ni la del resto de usuarios de las vías públicas”.
A pesar de las reuniones mantenidas, UGT denuncia que estas demandas y reivindicaciones siguen sin respuesta por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha.
Insiste en que los trabajadores/as del transporte sanitario llevan años cubriendo las carencias del sector en la región. “Llevan años garantizando la asistencia sanitaria urgente y programada en toda Castilla-La Mancha. Y merecen algo más que buenas palabras. Merecen salarios dignos. Merecen condiciones laborales dignas. Merecen vehículos seguros. Y merecen que quienes tienen capacidad de decisión dejen de mirar hacia otro lado”.
Concluían afirmando que UGT seguirá defendiendo a estos trabajadores y trabajadoras en las mesas de negociación, en las instituciones, en la calle y allí donde sea necesario. “Y si continúan sin llegar las soluciones, y si continúan condenando a las personas trabajadoras a la congelación salarial y a la precariedad, que nadie tenga dudas: Los trabajadores/as responderán y UGT estará a su lado”.