La Fiscalía Europea (EPPO) ya investiga si ha habido fraude en el uso de los fondos europeos para la renovación de la línea de AVE Madrid-Sevilla. El accidente ferroviario de Urda (Toledo) ha puesto en la diana esta cuestión. Es el segundo siniestro en esta línea en proceso de renovación en solo nueve meses, con la dramática cifra de 115 muertos.
La investigación puesta en marcha tratará de arrojar luz sobre si hay un posible fraude que «afecta fondos europeos destinados a la renovación y la mejora de la seguridad, la señalización y los sistemas de comunicaciones».
Según ha informado la EPPO, la sede de Madrid «está llevando a cabo medidas de investigación en la sede de ADIF, en la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) y en el Tribunal de Cuentas en España».
En la investigación también participa la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y se ha iniciado de oficio por la propia Fiscalía Europea.
Ya solo quedan tres vagones por retirar
Las labores para retirar los trenes siniestrados en Urda (Toledo) continúan este viernes con la retirada en camiones góndola de tres vagones del tren de Renfe, por lo que en la zona del accidente solo quedan otros tres vagones, también del AVE.
Fuentes de la Guardia Civil han informado a EFE de que este jueves se han retirado de la zona del accidente todos los vagones del tren Iryo que quedaban e la zona y a primera hora de este viernes han salido ya desde Urda hacia Villaseca de la Sagra (Toledo) tres vagones del tren de Renfe.
Por lo tanto, han detallado que solo quedan en la zona del accidente tres vagones del AVE de Renfe.
Los vagones que se han retirado de Urda (Toledo) han sido depositados en la base de mantenimiento de AVE de La Sagra, ubicada en Villaseca de la Sagra y propiedad de Renfe, que es donde la jueza instructora del caso ha ordenado el traslado y custodia de los trenes siniestrados.
