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martes, 4 de octubre de 2022
AUMENTA LA BRONCA POLÍTICA CON DECLARACIONES DISPARATADAS, ACUSACIONES SIN FUNDAMENTO Y ADELANTO DE ELECCIONES - 23 diciembre 2021 - Toledo
Agustín Yanel Agustín Yanel

Si alguien creía que el espíritu navideño y la conveniencia de trabajar juntos para hacer frente al aumento de contagios por coronavirus iban a traer una tregua y un poco de calma a la vida política, que pierda toda esperanza. Con declaraciones tan disparatadas -o directamente falsas- como las que hacen algunos políticos y cargos públicos, acusaciones sin ningún fundamento o el adelanto de elecciones en Castilla y León, no hace falta ser adivino para asegurar que la bronca política y la crispación van a ser cada vez más fuertes.

Pablo Casado contribuye cada día a esa crispación, aunque él lo niega. No escucha a los barones y dirigentes de su partido que le recomiendan moderación, como le ha dicho el gallego Alberto Núñez Feijóo. O, si los escucha, no les hace caso. Tampoco escucha a quienes le piden que pare de una vez por todas el enfrentamiento de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, con él y con la dirección nacional del partido. Unos días se muestra como un político de centroderecha moderado y otros días se acerca a la extrema derecha de Vox.


Durante su reciente gira por Latinoamérica, Casado dijo al diario argentino La Nación que, si ganara las próximas elecciones sin mayoría absoluta, buscaría el apoyo de Vox a su investidura sin entrar en el Gobierno o bien ofrecería «una gran coalición» al PSOE. Después, ante la sorpresa que causaron esas declaraciones en su partido, aclaró que ve muy difícil un pacto con los socialistas.

Acusaciones sin pruebas

Hablar de un hipotético pacto con los socialistas parecía significar su regreso a la moderación, pero poco después endureció su discurso. El 15 de diciembre, en el Congreso, acusó sin pruebas a dos gobiernos autonómicos socialistas de no investigar unos presuntos casos de abusos sexuales de menores tutelados en centros oficiales y lanzó esta pregunta al presidente del Gobierno: «¿Qué coño tiene que pasar para que usted asuma alguna responsabilidad?». Utilizó la excusa de que esa frase la había dicho antes Pedro Sánchez, pero no dijo que este la pronunció fuera del Parlamento.

Esa polémica intervención fue muy aplaudida por los diputados del PP puestos en pie, pero también criticada en privado por algunos. Conviene decir que el Gobierno de las Islas Baleares votó en contra de crear una comisión parlamentaria para investigar esos presuntos abusos porque ya fueron investigados por la Fiscalía durante un año y, al no encontrar ningún indicio de que exista una trama de abuso de menores, el caso fue archivado. Y el exmarido de la vicepresidenta del Gobierno valenciano, Mónica Oltra, fue condenado a cinco años de prisión por abusar de una niña de 14 años en un centro oficial de tutela de menores donde él era educador. Aunque la pareja ya estaba separada cuando ocurrieron esos hechos, el líder del PP pidió la dimisión de Oltra.

Por si eso no era suficiente para levantar polémicas, Casado ha llegado a decir que en colegios de Cataluña hay profesores con instrucciones para no dejar ir al aseo a los niños que hablan en castellano, y que a otros alumnos les castigan metiéndoles piedras en las mochilas por no hablar en catalán. Ante esa increíble acusación, sin aportar ninguna prueba, el Gobierno catalán y el partido Junts per Cat han presentado sendas querellas contra el líder del PP por injurias, calumnias e incitación al odio y la violencia.

Díaz Ayuso arremete contra el personal de los centros de salud

Pero al hablar de declaraciones disparatadas o desafortunadas no puede faltar la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Cuando los centros de salud de atención primaria están colapsados, tras los recortes que han sufrido desde hace años y por el importante aumento de contagios de Covid-19 en las últimas semanas, ella ha acusado a los médicos, personal administrativo y sindicalistas de no atender a los pacientes de manera intencionada.

Todo el mundo recuerda que, durante el confinamiento en la primavera de 2020, miles de ciudadanos salían cada tarde a sus balcones y terrazas para aplaudir al personal sanitario como agradecimiento al gran esfuerzo que estaban haciendo. Así se ha reconocido también con distintos galardones que les han concedido, entre ellos el Premio Princesa de Asturias a la Concordia. Pero la presidenta madrileña, nadando siempre contra la corriente como acostumbra, lo ha olvidado y achaca el colapso y las largas esperas a un supuesto boicot de una parte del personal y «la izquierda y sus sindicatos».

Muchos ciudadanos acuden a su centro de salud porque, cuando tienen algún síntoma de estar enfermos, telefonean y no les contestan; y las farmacias no tienen suficientes test para hacerse la prueba de autodiagnóstico del coronavirus en su casa. Pero Díaz Ayuso tiene otra visión, según ha declarado a esRadio: «Quiero estudiar profundamente qué está sucediendo en los centros de salud en Madrid, porque no en todos los casos los ciudadanos tienen por qué estar esperando haciendo colas y porque en algunos no cogen los teléfonos, se cuelgan, de repente no hay médicos… Lo vamos a investigar», ha dicho, sin ruborizarse ante una acusación tan grave y sin aportar pruebas.

Indignación contra la presidenta de la Comunidad de Madrid

El personal sanitario y administrativo de la atención primaria ha reaccionado con indignación ante esas palabras. Incluso Yolanda Fuentes, que era la directora general de Salud Pública de la Comunidad de Madrid durante los primeros meses de la pandemia, se ha dirigido a la presidenta madrileña por las redes sociales con este mensaje: «La culpa es solo tuya, mis compañeros hacen más de lo que pueden en AS, SP y hospitales. Y de eso se han valido. La vocación de servicio público que ellos tienen en ustedes ni está ni se la espera». Y ella sabe de lo que habla, porque antes ocupó ese mismo cargo con otro gobierno del PP y también ha sido directora médica del hospital Carlos II y subdirectora médica del hospital La Paz.

Para completar el cóctel, a todo esto hay que añadir el adelante de las elecciones autonómicas en Catilla y León y el cese inmediato del vicepresidente y los consejeros de Ciudadanos -el tercer Gobierno autonómico del que salen este año, tras los de Murcia y Madrid- o las acusaciones de Pablo Casado contra la vicepresidenta primera, Nadia Calviño -a la que ha llamado «defraudadora fiscal» sin ninguna prueba y «la ministra más incompetente de toda la historia de España», queda muy claro que no va a llegar a la vida política la serenidad que la ciudadanía agradecería, sino que se intensificarán la bronca, la crispación y las declaraciones disparatadas o falsas. ¡A ver quién la dice más gorda!

Un último apunte. Nadia Calviño, la peor ministra de la historia según Casado, ha sido propuesta unánimemente por todos los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea para presidir el Comité Monetario y Financiero Internacional, el principal órgano asesor del Fondo Monetario Internacional (FM), un cargo que es compatible con su puesto en el Gobierno español. ¿Estarán todos equivocados  o será que a Pablo Casado se le calentó la lengua al descalificarla y acusarla?

 

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