Agustín Yanel
El penúltimo despropósito de Isabel Díaz Ayuso ha sido anunciar que va a conceder a Estados Unidos la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid, porque ese país es «el principal faro del mundo libre». Es su penúltimo y no su último despropósito, porque raro es el día o semana en que no protagoniza alguno y seguro que habrá más. Se le ha ocurrido esta patochada precisamente cuando el Gobierno estadounidense, bajo el mandato de Donald Trump, viene demostrando su total falta de respeto a la población latina, la libertad, los Derechos Humanos y el orden mundial. Justo lo contrario de lo que ella argumenta para otorgar esa distinción.
En ‘La gala de la prosperidad hispana’ (The Hispanic Property Gala), un evento celebrado en el lujoso complejo de club y residencia privada de Donald Trump en Mar-a-Lago, en Palm Beach (Florida) -la entrada, no abierta a todo el público, costaba entre 5.000 y 50.000 dólares-, expresaron su reconocimiento a Díaz Ayuso por su labor en favor de la Hispanidad. Y ella, que habló en ese acto con una intervención de cuatro minutos grabada en vídeo, anunció la concesión de esa medalla.
«Madrid siempre ha mirado a Estados Unidos con admiración por ser el principal faro del mundo libre. Por eso, celebramos con júbilo cada paso que Estados Unidos da adelante en su defensa de la Hispanidad, porque es defender la verdad, la historia y un futuro lleno de oportunidades», afirmó la presidenta madrileña.
Medalla por defender la Hispanidad a un país que persigue a la población hispana
No podía haber elegido peor momento. Isabel Díaz Ayuso va a premiar con una medalla por defender la libertad y la Hispanidad a un país que persigue y expulsa a inmigrantes hispanos, aunque lleven muchos años trabajando y viviendo allí; que detiene a niños para obligar a sus padres a salir de sus casas, cuando se esconden para no ser detenidos en la calle sin motivo, y deportarlos; cuyo presidente ha amenazado a Europa, apoya el genocidio contra el pueblo palestino en Gaza, bloquea el suministro de petróleo a Cuba y castiga a los países que lo envíen, ha impuesto caprichosamente aranceles desorbitados a muchos países, quiere comprar Groenlandia o hacerse con ese territorio de Dinamarca «por las buenas o por las malas», ha vulnerado las más elementales normas del Derecho internacional, etcétera, etcétera, etcétera.
Díaz Ayuso no se limitó a agradecer el reconocimiento que le mostraron los organizadores de la gala y a anunciar la concesión de la medalla de Madrid. No. Aprovechando que asistía al evento María Corina Machado, también habló de Venezuela, cómo no: «La libertad de Venezuela es la herida más importante que tenemos que curar, por los venezolanos que viven en Madrid, en EEUU y en todo el mundo. Hablamos de un éxodo de más de ocho millones de personas, a las que el comunismo les ha arrebatado todo».
Y continuó: «Y para que, pronto, Cuba, Nicaragua y otros países, como México, como ha sucedido con Argentina, rompan esas mismas cadenas, recuperen su libertad y pongan fin a los narcoestados que los dictadores de ultraizquierda están implantando allá donde pueden o se les deja».
Presidenta de México a Ayuso: «Es absolutamente falso lo que dice»
Como era previsible, el disparate de comparar la situación política de México con la de Cuba o Nicaragua ha levantado polémica. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, fue preguntada por esas palabras de Díaz Ayuso y respondió: «No sé si vale la pena. Es absolutamente falso lo que dice. México ha decidido su propio destino sin copiar a nadie. No hay copia ni de Cuba ni de Venezuela ni de ningún otro país. Aquí cualquiera puede decir lo que sea y no se le persigue, no hay censura, hay libertad, democracia».
Isabel Díaz Ayuso, al ser preguntada por la oposición en la Asamblea de Madrid, ha dicho que no concede la medalla al Gobierno de Donald Trump, sino al país, a Estados Unidos en el 250 aniversario de su independencia.
Como es habitual en ella, en esa sesión de control parlamentario al Gobierno autonómico, la presidenta se ha burlado de los diputados y diputadas de PSOE y Más Madrid. «Nosotros defendemos la alegría y ustedes solo la tristeza. «Son unos tristes y unos frustrados», dijo al responder a una pregunta. Y dirigiéndose a su bancada, les animó a sumarse a la burla: «Digan ustedes conmigo: son-unos- tristes- y-unos-frus-tra-dos».
Los diputados y diputadas del PP corearon esa frase de su presidenta, entre risas. Este es el nivel de Isabel Díaz Ayuso y de sus parlamentarios.