Prismáticos de un economista

La economía, los jóvenes y el espíritu crítico

¿Por qué a algunas personas les sobra mucho (en lo material) y a otras les falta de todo? ¿Por qué oigo hablar tanto de corrupción? ¿Estamos asistiendo a una nueva Revolución Industrial? ¿Qué actividades económicas podrían generar valor añadido y empleo en el futuro inmediato?

Espíritu crítico, pensar en libertad

Hacernos preguntas desde jóvenes fomenta el espíritu crítico, el acceso al conocimiento y la tolerancia. Las cuestiones relacionadas con asuntos económicos no quedan fuera del supuesto anterior. A continuación me gustaría indicar a modo de ejemplo algunas de las que considero más importantes.

¿Cómo funciona la creación de dinero? ¿Qué fuentes de energía se utilizan para cubrir las necesidades de mi país? ¿Cuánto cuesta producir un bien o servicio (de mi ámbito privado o del conjunto de lo público)? ¿Cómo lo pagamos? ¿Por qué a algunas personas les sobra mucho (en lo material) y a otras les falta de todo? ¿Por qué oigo hablar tanto de corrupción? ¿Estamos asistiendo a una nueva Revolución Industrial? ¿Qué actividades económicas podrían generar valor añadido y empleo en el futuro inmediato?

En definitiva, el ejercicio de intentar pensar en libertad, hacerse preguntas o cuestionarse todo con afán constructivo.

Conversaciones de economía

Soy de los que pienso que hay que hablar mucho de economía a cualquier edad y en todas las situaciones. Indagar y poner sobre la mesa asuntos que nos sirvan de reflexión y debate. Entre los asuntos que no renunciaría a tratar sobre todo con los más jóvenes y con el ánimo de invitar a la reflexión, se encontrarían los siguientes:

1. Las fuentes de ingresos de una unidad familiar suelen estar muy determinadas, en general las conocemos de antemano. La tipología de gastos tiene más diversidad, siempre puede haber algún imprevisto que solucionar. De ahí, la recomendación de ser previsor y actuar con cautela.

2. Las relaciones económicas o se mueven en los alrededores del respeto y la dignidad o son dañinas para alguna de las partes. Los intercambios en una relación comercial (compraventa de bienes y servicios), o los intercambios del factor trabajo por contraprestación en salarios han de satisfacer a unos y otros.

3. La valoración de logros, el estar agradecidos al esfuerzo y a la capacidad innovadora de los que vinieron antes. El análisis con perspectiva del progreso a lo largo de los años, así como de los fallos que habría que corregir.

4. Las habilidades, la capacidad para resolver situaciones complejas o la empatía con el equipo, aspectos esenciales para desenvolverse en las áreas profesionales de un mundo donde la máquina gana terreno a la persona en la actividad productiva.

Si quieres consultar más artículos del autor, entra en su blog: vicentedelrio.com