El vicepresidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Santiago Lucas-Torres, ha reclamado medidas urgentes para proteger a los agricultores de la región, como ayudas directas que compensen el aumento de los costes de producción, así como una regulación más estricta de la trazabilidad y del etiquetado del aceite para garantizar la transparencia y defender la calidad del producto nacional.
Así lo ha indicado en Mora, junto al alcalde Emilio Bravo, y donde felicitado a todos los vecinos y a los agricultores de la localidad por seguir impulsando y defendiendo la agricultura, uno de los pilares fundamentales de la economía de la comarca.
Lucas-Torres ha destacado que Mora se encuentra en el corazón del olivar de Castilla-La Mancha, “la segunda región más importante de España en número de olivos”, y ha puesto en valor la calidad del aceite producido en la zona, amparado por la Denominación de Origen Montes de Toledo, “uno de los mejores aceites del mundo”.
Igualmente, ha incidido en la importancia de mantener vivas las tradiciones ligadas al campo, como la escamonda o poda del olivo y las actividades que ponen en valor el trabajo de los agricultores.
El dirigente ‘popular’ ha advertido de la difícil situación que atraviesa actualmente el sector agrícola. “Hoy por hoy hay muchas incertidumbres en la agricultura. Hace apenas un mes el gasóleo estaba a 0,96 euros y hoy se sitúa en torno a 1,50 euros. Los fertilizantes han subido entre un 35 y un 40%”.
Por ello, Lucas-Torres ha denunciado que “ya está bien de que el agricultor sea el cajero automático de todas las crisis mundiales y de todos los conflictos bélicos”. A su juicio, el sector no puede asumir incrementos de costes tan elevados cuando, al mismo tiempo, los precios que perciben por sus productos se reducen.
En el caso del olivar, ha recordado que la previsión inicial de cosecha era de 1.400 millones de kilos de aceituna y finalmente se ha situado en torno a 1.200 millones, lo que supone un descenso de entre el 10 y el 15%. “Sin embargo, los precios del aceite, incluso los de mayor calidad como los aceites extra y virgen extra que se producen aquí, han bajado de manera notable”, ha lamentado.
Lucas-Torres ha atribuido esta situación, en parte, al actual sistema de etiquetado del aceite, que permite comercializar productos bajo la denominación “aceite de la Unión Europea y de fuera de la Unión Europea”.
“El campo no puede seguir así, necesitamos medidas urgentes porque, si no, la agricultura pierde rentabilidad y nuestros agricultores dejan de ser competitivos”, ha concluido.
