Un nuevo convenio para mejorar la gestión de las bajas médicas, que permitirá reducir los tiempos de espera y que también mejorará la atención sanitaria de las personas que se encuentran en incapacidad (IT). Eso es lo que han suscrito el Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Sanidad, junto con el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social (MCSS) y la Asociación de mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales (AMAT) .
El concenio ha sido rubricado por el secretario de Estado de Seguridad Social y Pensiones, Borja Suárez, y el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz. En la rueda de prensa donde han dado los detalles, ambas partes se han mostrado satisfechas porque el acuerdo permitirá la mejora de la salud de las y los trabajadores de Castilla-La Mancha.
Reducir las esperas y mejorar la atención
De este modo, las organizaciones firmantes de este acuerdo consideran que el aprovechamiento de los recursos de las Mutuas colaboradoras de la Seguridad Social contribuye al objetivo de mejorar los tiempos de espera, la atención sanitaria de las personas trabajadoras y la recuperación de su salud, así como a reducir la lista de espera en el sistema público.
Para cumplir con los objetivos marcados en el convenio, se realizarán pruebas diagnósticas y tratamientos terapéuticos y rehabilitadores en procesos de Incapacidad Temporal por contingencias comunes de origen traumatológico. En todo caso, con respeto a las garantías de intimidad, sigilo, confidencialidad, consentimiento informado y coordinación con el profesional sanitario del Sistema público de Salud.
Para su desarrollo, el Servicio Público de Salud pondrá a disposición de la Mutua, siempre de manera voluntaria previo consentimiento informado del paciente y a través del INSS, las actuaciones sanitarias que estime necesarias para la realización de pruebas diagnósticas, tratamientos terapéuticos y rehabilitadores, incluidas las intervenciones quirúrgicas.
El convenio subraya que será el médico de Atención Primaria el responsable del reconocimiento de la baja y el alta médica, la determinación del diagnóstico inicial y, en su caso, de las modificaciones de diagnóstico que se pudieran producir y de la determinación íntegra de la asistencia sanitaria.
La vigencia del convenio será de cuatro años y se prorrogará previo acuerdo expreso unánime entre las partes hasta cuatro años más, pudiendo denunciarse por cualquiera de las partes con al menos tres meses de antelación a la finalización de cada uno de los años de vigencia prorrogada, de conformidad con lo previsto en el artículo 49, apartado h) de la Ley 40/20215, de 1 de octubre.
Todas las partes interesadas en mejorar la gestión
El consejero de Sanidad ha destacado que hace justamente un mes, en Castilla-La Mancha «tuvimos una reunión con la consejería de Hacienda y Administraciones Públicas; la consejería de Economía, Empresas y Empleo; con la patronal y el presidente de las mutuas de Castilla-La Mancha, donde se pudo comprobar que este es un asunto en el que todo el mundo está implicado en que salga bien».
Fernández Sanz ha destacado que esta firma con el INSS es «buena para el paciente, por la recuperación de su salud y reincorporación óptima. Para la sanidad pública, por el alivio de la carga asistencial y descompresión de las listas de espera en procesos de especialidades relacionadas con la traumatología. Para la Seguridad Social, por la reducción de la duración media de los procesos de IT y optimización y eficiencia del gasto en las prestaciones y para el sistema global, por el máximo aprovechamiento de los recursos y la coordinación institucional».
