UGT Servicios Públicos CLM lamenta que, «debido a la falta de organización y de coordinación entre la Gerencia de Atención Primaria de Toledo y la Gerencia Hospitalaria, el Hospital de Toledo vivió este martes un nuevo episodio de sobrecarga laboral y de saturación entre los técnicos sanitarios y el personal de Enfermería».
«Insuficientes recursos humanos y organizativos»
La responsable de Sanidad de UGT Servicios Públicos en la provincia de Toledo, Inés Pedreño, explica que la jornada de huelga del lunes de los técnicos sanitarios llevó a que muchos centros de salud «no realizaran con normalidad las extracciones de sangre y a atender solo a aquellas que eran urgentes; ante una incidencia así, la respuesta adoptada fue derivar de manera masiva a un elevado volumen de usuarios al hospital, sin planificación adecuada y sin coordinación efectiva, generando una previsión insuficiente de recursos humanos y organizativos para asumir el impacto generado».
El sindicato sostiene que «la decisión de procesar de forma íntegra el elevado volumen de analísticas acumuladas y derivadas desde Atención Primaria se adoptó sin refuerzo alguno del personal técnico y manteniendo la dotación ordinaria habitual».
“En el Hospital de Toledo estamos demasiado acostumbrados a que la mala gestión y a la descoordinación repercuta en las cargas de los profesionales. Lo vemos muchas veces en el servicio de Urgencias y en los picos de saturación que sufre. Este nuevo episodio es un ejemplo más de una manera de hacer que venimos denunciando desde hace tiempo”, añade Inés Pedreño.
El Hospital de Toledo trabaja en una técnica que ayude a salvar vidas en una parada cardíaca
«Desvirtuar el derecho de huelga»
Inés Pedreño criticaba que lo que están haciendo los responsables de la Sanidad de Toledo es «desvirtuar el derecho a la huelga y que el ejercicio de este derecho vaya a las espaldas de los trabajadores y trabajadoras”.
UGT pide -y así se lo ha transmitido a través de un escrito a las direcciones de Enfermería y Gerencia del Hospital de Toledo- una revisión urgente de los protocolos de contingencia y coordinación entre niveles asistenciales. “Entendemos que las incidencias pueden producirse dentro del sistema sanitario; sin embargo, no resulta admisible que las decisiones adoptadas ante las mismas recaigan, de forma desproporcionada y sin planificación, sobre determinados colectivos profesionales, generando un deterioro evidente de las condiciones de trabajo, un aumento injustificado de la presión asistencial y una alteración del funcionamiento ordinario del servicio”.
